26 septiembre, 2022

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Fútbol | Diego Martínez: “Irme de Ituzaingó fue una decisión muy difícil”

Fútbol | Diego Martínez: “Irme de Ituzaingó fue una decisión muy difícil”

>> Por Nicolás Barrios – Buena charla futbolera con Diego Martínez, un entrenador joven, de discurso aplomado y fiel exponente del interesante recambio generacional que experimenta el fútbol argentino. Luego de dirigir inferiores en Boca y Barcelona, estuvo a punto de ascender con Ituzaingó en su primera experiencia como DT en el fútbol profesional.

Antes de escalar de categoría para desembarcar en Cañuelas, visitó la redacción de El Cactus para analizar lo que pasó y lo que vendrá. ¿Rechazó una oferta de Midland?, ¿dirigirá a un Maradona?, ¿cómo quedó la relación con el público del León?

– ¿Cuál es el análisis de la última campaña en Ituzaingó?

Estamos contentos por como terminamos, nos faltó muy poco para lograr el ascenso y eso tuvo mucho que ver con el arranque irregular que tuvimos, perdimos puntos de local más por errores propios que por virtudes del rival. Hubo un solo partido donde nos superó 30 minutos Puerto Nuevo. Así todo, íbamos ganando y lo terminamos perdiendo en el último minuto.

Hacía más de una década que Ituzaingó no realizaba una campaña como la que hizo, además jugando bien porque no nos daba lo mismo hacerlo de cualquier manera. Haber conseguido la clasificación a la próxima Copa Argentina también es motivo de alegría. Conformamos un equipo de fútbol serio, un equipo con mucha cohesión grupal, con mucha unión dentro del grupo.

Hay que analizarlo objetivamente y entender que por la posición en que estaba el club y cómo terminó el año pasado, lo que hicimos este año fue muy positivo. Salir segundo en Argentina es algo que muchas veces no se mide.

– ¿Cuando llegaste a Ituzaingó con qué club te encontraste?

Ituzaingó ha mejorado, esta dirigencia lo levantó muchísimo. Un ejemplo: para nosotros el estado del terreno de juego era importante y tanto dirigentes como hinchas hicieron un trabajo espectacular. Verdaderamente nos encontramos con una sorpresa muy grata porque teníamos todo lo necesario para trabajar de la mejor manera. Nosotros podíamos plasmar una filosofía de juego asociativa porque la cancha estaba en condiciones.

– ¿Y cuando salían de visitante y la cancha no estaba óptima se modificaban conceptos de juego?

Ahí cambiábamos, porque el terreno de juego es determinante por una cuestión matemática: si la pelota viene picándote no es la misma cantidad de tiempo ni de controles que tenés para dominarla. La presión llega más fácil y también la realidad es que en Primera D la riqueza técnica de sus jugadores no es la misma que en Primera A. Si encima la cancha está mala, te pica y te presionan, sumado a que las dimensiones son más chicas y por lo general la mayoría de los equipos buscan destruir y no construir, es mucho más complicado.

– ¿Cómo crees que quedó la relación con el hincha de Ituzaingó después de tu salida?

Yo sé que muchos hinchas me están puteando pero sé que con el tiempo se valorará nuestro trabajo. Uno como entrenador quiere crecer. Si me tenía que quedar en el club lo iba a hacer contento y feliz porque hay una base armada, pero bueno ante la posibilidad de subir de categoría es muy difícil decir que no.

– Previo a este paso trabajaste en inferiores

Si, me tocó trabajar cuatro años en Boca con chicos de fútbol infantil. Tuve de la categoría 2000 a 2004 a lo largo de cuatro años y uno veía buenos resultados y una mejora en los chicos. Con grandes solo me tocó trabajar en un proyecto con el Barcelona, que fueron solamente seis meses.

– ¿Como es pasar de dirigir en ambientes súper profesionales a dirigir Primera D?

Fue una decisión difícil, mucha gente del fútbol me preguntaba “¿vas a dejar Boca para agarrar Ituzaingó?”, y yo estaba convencido. Boca te da un montón de comodidades pero lo pensé con mi familia, lo charlé y no dudé ni un segundo porque es lo que yo soñaba y para lo que me preparé, trabajar con fútbol profesional.

– ¿Coincidís con que en inferiores se priorizan los resultados por sobre la formación del futbolista?

Si, lamentablemente pasa mucho eso, pero en Boca dentro de esa estructura que se vive en el Fútbol Argentino, el proceso de entrenamiento y formación trataba de llevarse a cabo muy seriamente. Te encontrás con muchos clubes donde no sé si los profesionales que están a cargo se encuentran preparados, esto no lo digo desde ningún lugar de superación. El hecho de ser futbolista parece que te habilita a entrenar chicos y no es así. Hay un tema de preparación en lo pedagógico, de respetar su etapa de crecimiento.

Cuando me tocó trabajar en el Proyecto Barcelona me di cuenta que la metodología que ellos tienen de trabajo no se puede copiar y pegar en nuestro país porque nuestra sociedad no es la misma, la idiosincrasia, la realidad y el día a día de los chicos.

– Ahora en el futuro inmediato asoma Cañuelas

Si, está la posibilidad de llegar. Me han llamado y hemos conversado, si todo va bien vamos a arribar al club. Irme de Ituzaingó fue una decisión muy difícil porque no es fácil construir un grupo como el que construimos. Llegar a Cañuelas sería una posibilidad de crecimiento importante porque hoy la C es una categoría profesional, además es un club que está muy ordenado que tiene instalaciones muy buenas, un predio para ir a entrenar.

– ¿Tuviste otras ofertas?

Me llamó Midland y se que ahí no voy a ir, por más que esté en la C, por más que estén armando un proyecto importante. Hablé con el Huevo (Sergio) Rondina, que es hincha y con quien tengo una muy buena relación, me llamó él antes que un dirigente. Me dijo “Diego, ¿qué harías?”, – “Mirá Huevo les agradezco pero no puedo, decile muchas gracias pero que ni me llamen”. Eso sería un golpe de traición para la gente de Ituzaingó, porque es el clásico rival.

– ¿Con qué plantel esperás encontrarte en Cañuelas?

Sé que es un plantel importante con jugadores experimentados como Mariano Campodónico, Gastón Grecco que fueron rivales míos, con mucho prestigio en el ascenso, también es un desafío como entrenador. No vienen de tener un buen semestre, se prepararon para poder lograr el ascenso con jugadores de mucha calidad, después por diferentes motivos no lo han podido lograr. Si se da lo de Cañuelas quiero empezar cuanto antes porque creo mucho en los procesos de trabajo.

– ¿Y si llega Diego Maradona Jr.? Viste que está el rumor…

Si, lo escuché pero cuando hablé con el presidente no me dijo nada sobre eso. Si el jugador tiene condiciones y creemos que nos puede ayudar como equipo bienvenido sea.

– ¿Qué impronta vas a intentar darle al equipo?

Más allá del sistema, me imagino un equipo que va a querer ser protagonista, que encima tiene una cancha que está buena y es grande y va a querer tener un juego asociado, combinado, pensando mucho en el arco rival. No porque quiera tener la pelota y hacer trabajo de posesión quiera hacer 30 toques antes de llegar al arco rival, no, si puedo llegar mil veces en tres toques lo haremos. Quiero llegar la mayor cantidad de veces al arco de enfrente y que me lleguen lo menos posible.

– ¿Con qué técnico te referencias?

Me gusta mucho Matías Almeyda, me gustó mucho el equipo del “Negro” Almirón en Lanús, Ariel Holan en Defensa y Justicia, me gusta mucho Facundo Sava y lo que sus equipos proponen. Prefiero los técnicos que les gustan el arco de enfrente, termina siendo atractivo para el público.

– ¿El mejor equipo que viste en el ascenso?

El Chicago de Pablo Guede (NdeR: Campeón B Metro 2013-2014), el mejor equipo lejos que vi en el ascenso. Lo he ido a ver muchas veces porque me encantaba, eso que nunca jugué en Chicago y sí en sus rivales.

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