11 diciembre, 2018

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Entrevista exclusiva a Lucas Ghi | “Hay que construir una alternativa común que sintetice al conjunto de las expresiones de la oposición”

Entrevista exclusiva a Lucas Ghi | “Hay que construir una alternativa común que sintetice al conjunto de las expresiones de la oposición”

El ex intendente de Morón dialogó con El Cactus y analizó el escenario nacional, la crisis económica, productiva y también las principales deficiencias de la gestión local. Habló del 2015 y la decisión de no ser candidato en esa elección, estos tres años fuera de la función pública y la confirmación de su candidatura para 2019.

Por @zuranog
@francobarrios93
Foto: @danielromery |

Lucas Ghi fue intendente de Morón de manera interina entre 2009 y 2011 y luego, electo en el periodo 2011 – 2015. Hoy se desempeña como docente en instituciones públicas del partido y a principio de este año confirmó su intención de volver a competir en las urnas para gobernar el distrito.

En esta charla con El Cactus no dejó tema sin tratar, desde sus críticas al actual modelo económico y político, hasta sus propuestas de medidas inmediatas si vuelve a ser intendente, pasando por su decisión de no ser candidato en 2015.

-En cuanto al Gobierno Nacional y el momento político del país, ¿En qué instancia está este proyecto?

Yo creo que el Gobierno Nacional eligió una agenda que claramente no tiene a las grandes mayorías como protagonistas, que en este programa económico, en este proyecto político lo que tiene como eje central me parece que es la transformación estructural de la matriz productiva, de la matriz distributiva de Argentina. Me parece que ellos no se imaginan un país consolidado productivamente. Me da la sensación que se imaginan un país con menos sindicatos, en donde pierda intensidad la la puja distributiva que caracterizó durante muchos años la Argentina y eso es fruto, entre otras cosas, de la capacidad de negociación y de la fortaleza que adquirieron los sindicatos de la segunda mitad del siglo XX hasta esta parte, naturalmente acompañado también por el Estado que no se limita o no sé limito a ser, sobre todo en los 12 años del kirchnerismo, un mero espectador de esa puja distributiva sino que intentó intervenir con políticas públicas activas para fortalecer la posición de los sectores más postergados, de las mayorías en general, los laburantes, los estudiantes, los jubilados, los autónomos.

-Entonces ¿No hay mala praxis sino que es deliberado?

Me parece que el gobierno se imagina otro país, con condiciones estructurales bien distintas en donde el empleo sea más flexible, en donde el trabajo bajo convenio tienda a perder incidencia en la estructura general, donde la inserción en el mundo no sea a partir del desarrollo inteligente y con mucha ciencia y tecnología de nuestras fuerzas productivas sino que sea a partir de las ventajas comparativas que tiene nuestro suelo, volver a primarizar la economía, desregular el mercado de capitales, lo que ha generado este nivel de inestabilidad en el sistema financiero no?, permitiendo que la especulación esté a la orden del día y generando momento de mucha tensión de mucha zozobra por la evolución del tipo de cambio y el impacto que tiene en la economía general y en el mundo productivo en particular.

Ellos imaginan un país con un Estado más chico, que va perdiendo centralidad y los espacios tiende naturalmente ocuparse y eso se ocupa por el sector privado, un sector privado que no tiene en el horizonte el interés general, el bien colectivo. Lo que tiene en el horizonte es su afán de lucro, maximizar su rentabilidad. Y si a eso le sumamos el incremento desmedido de tarifas, el deterioro de la educación pública fundamentalmente aunque no exclusivamente por el retiro significativo del esfuerzo presupuestario que significa sostener la educación pública y otro tanto la educación pública, vemos que no hay un gobierno que tenga vocación de gobernar para los 45 millones de argentinos y argentinas. Sino que Gobiernan para una minoría y que el resto sobreviva como pueda y que para eso el gobierno va a disponer de políticas de contención, como las llaman ellos.

-¿En qué estado de ejecución está hoy ese plan, ese modelo de país que ellos imaginan?

Yo creo que está en un estado de ejecución importante, aunque todavía seguramente ante la mirada de ellos por con mucho por recorrer. Pero si uno ve algunos indicadores que a mí juicio son bien sintomático, me da la impresión que aunque ellos no lo puedan confesar, son los objetivos de ellos. Digo, subir el índice de desempleo obviamente su objetivo inconfesable pero yo creo que en la cabeza de muchos hombres y mujeres que expresan los intereses corporaciones nacionales o internacionales anida el objetivo de que haya más personas desempleadas. No hay mala praxis, es el objetivo deliberado de un plan de Gobierno.

Generar un alineamiento acrítico con Estados Unidos tiene que ver con objetivos estratégico de ellos en función de cual es la caracterización geopolítica que tienen de la región y del mundo. No se piensan como socios de los países hermanos de la región en función de tener un pasado y un destino común, sino que dicen “ellos son los perdedores en el reparto de poder general hay que asociarse con los ganadores”, el problema es que no hay una lógica de sociedad, hay una lógica de subordinación y en el mejor de los casos le vamos a poder vender limones.

Vos me preguntas, que nivel de ejecución tiene, yo creo que alto. El nivel de endeudamiento ¿no?, si hay algún sector que se vio favorecido en estos tres años es el sector de los servicios y la intermediación financiera y eso deja un nivel de deuda seguramente casi igual a un PBI. El kirchnerismo lo había dejado a una tercera parte la relación deuda PBI, esta etapa contrajo el PBI y agrandó la deuda. Eso implica condicionamientos, implica pérdida de soberanía. Si uno ve también el éxodo incipiente pero sostenido empieza a haber de científicos, también es no tiene un impacto inmediato, tiene un impacto diferido. Los países que no piensan en construir conocimiento que no apuestan a la investigación y la ciencia, lo que están cediendo es soberanía.

-¿Qué rol desempeña ahí la oposición? ¿Ves posible esa construcción de unidad amplia que muchos y muchas buscan?

Hay indicios para entusiasmarse, hay algunas señales esperanzadoras. Siempre quién tiene más más capacidad de intervención en la escena pública tiene más responsabilidad, si uno ve las últimas intenciones de la ex presidenta me da la sensación de que va en esa línea de intentar hablar no sólo a los oídos de quienes creemos que ella es la mejor opción sino también intentar abrir un poco el discurso de manera tal de interpelar algún otro sector. Esto se vio en la última intervención en Clacso.

Después podemos debatir cuál es la mejor de las estrategias y lo que veo es que hay una vocación de tender puentes.

Nuestra idea, me da la sensación, es que no se tiene que ir en contra de nadie, ni del sector financiero ni el sector agroexportador, ni el de la energía. Lo que hay que hacer es ver como se ponen esos sectores al servicio de un interés general. Que esos sectores ganen plata está perfecto, el problema es si eso es a costas de que una persona no pueda prender la estufa.

-Teniendo en cuenta que está en juego la consolidación de un modelo, esta elección del año que viene ¿Puede ser considerada como la más importante desde el retorno de la democracia?

Para contestar eso teníamos que hacer un repaso de cada una de las de las elecciones, al menos de las ejecutivas de 1989 para acá. Todas me parece que tuvieron un volumen político, simbólico, económico muy fuerte. Puede ser que esta tengan alguna connotación especial porque está muy claro que están en pugna modelos distintos y eso no hace más que desafiar a la oposición en torno a saber caracterizar de la mejor manera posible la etapa, saber cuáles son las contradicciones principales que básicamente es este proyecto neoliberal y cuáles son aquellas diferencias que pueden ser pasibles de mucho debate, pero en una coyuntura política distinta a la actual. Ojalá lo logremos y la primaria puede ser el momento de realización de esa articulación virtuosa donde la oposición dirime su diferencia en ese espacio y sale fortalecida de cara octubre electoralmente y muy competitiva.

Morón

-En el plano local, ¿Cómo se definió tu candidatura para el 2019? y ¿Qué cambió con respecto a 2015 cuando decidiste no ser candidato?

Ninguna de las decisiones que tomamos tuvo que ver con arrebatos individuales. No es que un día me levanté y dije “voy a ser candidato a intendente” o que resolví también aisladamente que no iba a ser y ahora me volvieron las ganas. Siempre tuvieron que ver, mal o bien, con procesos de discusión colectiva en un marco de referencia con otros compañeros y compañeras en donde Martín Sabbatella sigue siendo el dirigente y líder del espacio del que yo me siento parte.

Cuando me tocó asumir la candidatura, que tuvo como una suerte antesala allá por 2007 porque fui el primer candidato a concejal que acompañaba al intendente y en caso de que Martín decidiese disputar alguna otra elección en 2009 iba a quedar yo, bueno eso tuvo que ver con una apuesta colectiva, cosa que me honró y traté de llevar adelante con la mayor posibilidad posible.

En el caso del 2015 también hubo un proceso discusión colectivo, ahí yo expresé claramente que mi intención no era ser candidato y la verdad que yo reconozco que los compañeros y compañeras con los cuáles yo tuve esa reflexión supieron acompañar esa decisión, entendiendo también que teníamos una alternativa sumamente Interesante como la de un compañero con una gran trayectoria como Hernán Sabbatella, con una comprobada capacidad de gestión, con inserción en los barrios y con todo lo que uno le reconoce. Y en esta ocasión sucede lo mismo, no tuvo que ver con una decisión individual sino con un espacio de intercambio con los compañeros y compañeras que entienden que uno podría hacer un aporte de cara a las elecciones del próximo año y bueno habiendo también aprovechado este tiempo para para poder capitalizar algo de los de los momentos que yo juzgo como más felices de una persona que es disfrutar de los primeros años de vida de sus hijos. Y sobre todo habiéndome privado los primeros cinco años de mi hija que hoy tiene 8 y no los vivencié como me hubiese gustado. No reniego de eso, fue una elección y lo volvería a hacer. Ahora los años siguientes yo había pensado que lo mejor para el partido era alguien que tuviese la cabeza plenamente cuesta en el proceso electoral y bueno, así resolvimos lo de Hernán en 2015 y hoy resolvimos que yo volviese a se ocupa este lugar.

-Este periodo fuera de la función pública, ¿Cómo lo viviste?

En lo personal, a mí me sirvió mucho porque una de las cosas por las cuales yo quería reorientar mi vida en lo laboral tenía que ver con darle lugar a una realización vocacional que también tengo y que es la actividad docente.

Así como la experiencia de haber sido intendente forma y ayuda a templar el carácter, también el ejercicio de estos casi tres años de docente me permitió tener una lectura de la realidad desde un lugar distinto.

Desde lo colectivo, en todo caso la ingeniería electoral si bien es una instancia importante tampoco tiene que clausurar todo lo otro, porque parecería que lo único que importa es discutir nombres propios y me parece que eso sería reducir la discusión a algo muy muy básico que se perdería mucha de la riqueza que podría tener una experiencia como el caso de Morón de 16 años de gestión con logros importantes, reconocimientos a nivel país, a nivel internacional, y que no obstante eso, se pierde una elección. Bueno me parece que eso da mucha materia prima para discutir: Si estuvieron bien las decisiones que tomamos, si hay cosas para corregir que seguro las hay. Yo no me arrepiento de ninguna decisión que tomamos, ahora estoy dispuesto a discutir con muchos compañeros y compañeras como hemos debatido, porque algunos quizás piensan que plantean que tendríamos que haber abandonado un poco nuestro posicionamiento a nivel nacional para preservar Morón. Pero eso sería que nosotros nos vistiésemos con un ropaje que no nos corresponde y que no queremos tener. Nosotros sostenemos principios, ideas, valores y una mirada de país y no la vamos a cambiar en función de tener algún voto más.

-¿Sentís que hay un pedido distinto de la comunidad? ¿Qué hay un sector importante que valora más tu gestión ahora?

Lo que se siente es que hay un sector de la comunidad, que más allá de su pertenencia política, en su imaginario tiene un tipo de gobierno local, un tipo de ejercicio de la autoridad local que tiene muchos puntos de disidencia con la etapa actual.

La cuestión del protagonismo de la gente a la hora de tomar ciertas decisiones ha perdido protagonismo en esta etapa. Una de las últimas cosas que hicimos nosotros fue discutir el Código de Ordenamiento Urbano de Villa Sarmiento, en un debate abierto, participativo, donde participan intereses distintos, contradictorios, pero todo sobre la mesa y eso se plasmó finalmente en un nuevo COU. El mismo Presupuesto Participativo que era una instancia muy emblemática nuestra, se ha licuado bastante y hoy tiene mucha menos gravitación a la hora de definir los esfuerzo presupuestario del municipio y no sólo la cuestión presupuestaria sino también la cuestión más cualitativa porque lo que tenían de bueno las asambleas cuando había participación de verdad, con discusión es muy intensas, era que te daba insumo para darle rumbo a la gestión, porque si te decían por ejemplo que había que hacer un puente pero vos no tenías los recursos necesarios para hacer un puente, vos no desestimabas la idea, lo que hacías era tomar eso como agenda de discusión e ir a gestionar al Estado provincial o Nacional o dónde sea, que se hiciera un puente. Esas fuentes de diálogo con la comunidad hoy están mucho más limitadas. La cuestión de la accesibilidad a la figura del Intendente, más allá del nombre propio, esta cosas de la distancia, de la falta de acceso, de no vivir la ciudad con la comunidad no es menor, uno no puede gobernar lo que desconoce.

Cuestiones que también tienen una implicancia concreta en lo económico: Me he encontrado con muchos proveedores, empresarios, industriales, comerciantes de Morón que me dicen “no le vendimos nunca más nada al municipio, y nos enteramos le están comprando a empresas de otros distritos, de la ciudad de Buenos Aires”. Bueno, el Estado Municipal es el principal actor económico del distrito, para llevar adelante su plan de gobierno compra muchos bienes y servicios. Lo mejor de eso es que quede en Morón, no que se vaya.

 

-¿Cuales son a tu entender los puntos más bajos de la gestión de Ramiro Tagliaferro?

La desatención de lo que fueron los propios compromisos de campaña de la actual gestión. Lo que tiene que ver con educación, se plantearon atender la demanda de salas de nivel inicial y no construyeron ni una; en el nivel de salud, iban a garantizar la continuidad del hospital y no la garantizaron; a nivel de seguridad, que venían con un supuesto plan de materia de inversión en equipos y tecnologías y no se vio nada de eso; que iban a ser muy moderados con el tema de las tasas y las aumentaron a la gran mayoría un 50% como no se había aumentado nunca en Morón y así incrementaron el impacto que ya tenía en la sociedad las tarifas con el aumento, a mí juicio excesivo de la Tasa por Servicios Generales; y después hay algo que por ahí no hace a lo urgente pero que el municipio y sus autoridades lo deberían tener claro, que es ¿cuál es el plan de ciudad que tiene la actual gestión para los próximos años?

Nosotros tenemos uno, es Morón 2020 cuando lo anunciamos en 2005 parecía una eternidad, bueno ahora estamos a unos meses. Eso implica una hoja de ruta, una planificación. Es decir “yo gobierno atendiendo las necesidades de la coyuntura, pero sin que esos esfuerzos se contrapongan con el modelo de ciudad a la que yo me quiero dirigir”. Sería bueno que la actual gestión le cuente a la comunidad cual es el tipo de ciudad que se imagina en 5 años, en 10 años ¿Es una ciudad que se afianza comercialmente, una ciudad que se afianza productivamente? Por lo que se ve, no.

-En ese sentido, durante su gira europea, Tagliaferro habló de una ciudad aeronáutica

Lo de la ciudad aeronáutica… Bueno, está bien pero contame en general, que pensás de la salud, que pasa con la educación, con la seguridad, con el deporte. Cuando te eligen a vos, ¿Qué están eligiendo? ¿Qué modelo de ciudad? ¿Qué políticas públicas?

Ha habido un esfuerzo importante en la reconversión de la infraestructura vial de la ciudad, en las arterias principales y me parece que eso está bien, lo que no está del todo bien es sí ese esfuerzo que se hizo fue a costa de desatender prestaciones también muy sensible como pueden ser las políticas vinculadas a la equidad de género, acceso a la educación o acceso a la salud pública.

-¿En cuanto a la transparencia?

Una de las cosas que también me parece que han perdido fuerza tiene que ver con la transparencia. Me parece que es responsabilidad quién gobierna llevar adelante una cultura muy activa de la transparencia, sobre todo en lo que tiene que ver con señales de lo que se puede y de lo que no se puede hacer. Me da la sensación que todos los mecanismos de lucha contra la corrupción y que todo esa cultura organizacional vinculada la transparencia, la rendición de cuenta se ha relajado, por decirlo de algún modo, incluso tengo trascendidos y comentarios de que no sólo se han relajado sino que incluso sea han violentado algunos procedimientos muy básicos para la toma de algunas decisiones. De hecho los organismos con los que trabajábamos nos dicen “no nos llamaron más” y por ejemplo hasta donde yo estuve en el concejo deliberante no se podía acceder a la cuenta del RAFAN (NdR: El sistema donde se registran las operaciones del Municipio).

-De ser elegido intendente ¿Cuáles serían tus primeras medidas, las más urgentes?

Yo trabajaría muy fuerte para atender urgente al pequeño y mediano comercio, al pequeño y mediano empresario de nuestro distrito, viendo de qué manera mejoro su estructura de costos y mejoró su competitividad. Para eso volvería a comprar en Morón, revisaría el nivel al que han llegado algunos servicios y algunos costos que inciden en la estructura de costo del empresario. Trabajaría muy fuerte con las instituciones intermedias para evitar que ninguna tenga dificultades para abrir su puertas y que un pibe pudiera jugar fútbol tres veces por semana o que una nena deba dejar de ir a patín a un lugar porque no tienen para prender la luz. Si uno repasa una de las medidas que más visibilidad le ha dado al Gobierno local, tiene que ver con una iniciativa que promovimos nosotros desde el Concejo y es la ordenanza de promoción a las instituciones intermedias.

Entonces vos me decís qué haría, rápidamente trabajaría para que aquellos empresarios que tuvieron que despedir gente, después de años de formarlos. Ese empresario PyME que estuvo 5 o 10 años para formar un operario determinado y producto de la crisis lo tuvo que desvincular, bueno hay que ir a buscarlo. Implementaría fuertes estímulo de compra y consumo local para impulsar el comercio. Morón tiene más de 10 mil comercios y por eso hay que trabajar y mejorar su balance económico, comercial y financiero.

-¿Creés que es posible una gran unidad opositora en Morón, en la que confluyan las fuerzas políticas más ligas al campo nacional y popular?

No sólo es posible sino que es imprescindible. No hay posibilidad de materializar nada de lo que estuvimos hablando si los que queremos enfrentar al actual modelo político-económico llegamos dispersos. Lo único que estaríamos haciendo es dejando el territorio fértil para que tengamos otros 4 años más de este tipo de gestión.

Por eso me parece que lo importante es tener una lectura común de lo que está pasando probablemente asumiendo que este proceso electoral tenga una significación histórica trascendente, y desde ahí que prime el interés general de querer detener este proceso regresivo de la distribución de la riqueza y los bienes culturales del país en función de una propuesta que tenga como eje central el trabajo, la salud, la educación. Para eso hay que hacer esfuerzos y deponer expectativas individuales, aspiraciones legítimas que podemos tener los dirigentes, en función de un interés mayor. Todo esto muchas veces se declama, no siempre se concreta. Declamarlo es condición necesaria, no es suficiente, pero es necesario. Nosotros tenemos esa vocación, estamos hablando con todo el mundo, con todos los sectores, creemos que es el camino, que hay que construir una alternativa común que sintetice al conjunto de las expresiones de la oposición para tener posibilidades de ciertas en octubre volver a tomarla la conducción del Estado local y lo mismo a nivel provincial y nacional. Ojala los dirigentes estemos a la altura del desafío que tenemos.

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