El hecho sucedió durante un vuelo de la semana pasada, cuando el panel de la cabina del piloto (overheard) se desprendió y quedó colgando. El comandante de la nave lo ató con los cordones de sus zapatos para resolver la emergencia hasta llegar a tierra.
Es un nuevo episodio de inseguridad que se vive en la lowcost y que puso en riesgo evidente a la tripulación y a los pasajeros. El overheard, un panel ubicado en la cabina, con distintos interruptores que cumplen funciones en el manejo del avión, quedó colgando y entonces el piloto (de manera acertada según fuentes consultadas) decidió atarlo con sus propios cordones.
La empresa comenzó a funcionar en febrero en la Argentina y, desde entonces y hasta la actualidad, ya registró 16 incidentes y 887 problemas en sus vuelos de distinto tipo, según reveló el portal de noticias El Destape.
La misma fuente señala que las razones comerciales fueron las que primaron en las cancelaciones, ya que 484 de las totales se debieron a ello. Los desperfectos técnicos se colocan en el segundo lugar, ya la compañía levantó 121 de los vuelos, una cifra no menor acumuló durante el año sólo cinco aeronaves. De este tipo de eventualidades sufrió nueve en febrero, diez en marzo, ocho en abril, 52 en mayo, 13 en junio y 29 en julio.
Según informó el periodista Ezequiel Orlando, los protocolos de seguridad de la empresa son escritos por personal con nula experiencia y capacitación, las aeronaves tienen elementos de seguridad vencidos y los trabajadores denunciaron una persecución gremial, parte de múltiples irregularidades de la empresa.

Medio de comunicación autogestivo con noticias locales y de la región.


