25 junio, 2021

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Los jueces que quieren gobernar

Los jueces que quieren gobernar

Por Hugo Elías |
Traslado de jueces sin aprobación del Senado, arrepentidos sin pruebas en la “causa” de las fotocopias de los cuadernos y ahora Boudou, condenado en un proceso lleno de irregularidades.

No olvidemos: dólar futuro sin sentido, Memorándum sin aplicar, suicidio de Nisman falseado hasta el cansancio, obras públicas en Santa Cruz, Yaciretá, hasta causas armadas por TV como la del triple crimen contra Aníbal Fernández, o las cuentas inexistentes en el exterior de Máximo Kirchner y Nilda Garré, y tantas otras. El diario La Nación, que de esto sabe mucho, contó hasta 500 causas contra dirigentes peronistas.

Las acusaciones falsas acompañadas por una difusión mediática sin precedentes, con la puesta en marcha de los mecanismos judiciales buscaron demonizar a la oposición política, ventajas electorales, para ocultar el latrocinio que llevaban a cabo en la economía, en los despojos sociales, el abandono de la salud y la creciente pobreza y miseria de los argentinos.

Tal fue el vendaval de mentiras que muchos creyeron de buena fe que el gobierno de Cristina se había robado un PBI, sin saber que se trataba de 600000 millones de dólares, o que Lázaro Báez nunca hizo las hermosas rutas que cualquiera ve hoy en el sur, o que unas fotocopias eran cuadernos que después se quemaron y al tiempo aparecieron corregidas y aumentadas. Tantas mentiras buscaron la destrucción del enemigo político, colonizar las cabezas populares de sospechas a sus dirigentes, llenar las cárceles con prisiones preventivas sin pruebas, doctrina Irurzun/Lorenzetti le dicen.

Esta corte llegó al atrevimiento civil de aprobar el 2×1 para reducir las penas de los asesinos de lesa humanidad, la enorme movilización popular los hizo retroceder.

¿Hasta cuándo dejaremos que esta mini corte de justicia y sus jueces macristas atropellen los códigos, las leyes, destrocen la justicia a favor de la persecución política más vergonzosa desde la recuperación de la democracia en 1983?

Hoy el poder judicial tiene la peor imagen pública del país, el 80% de los argentinos no respeta ni cree en los jueces. Es el resultado de creer que el pueblo es tonto porque no los ve haciendo trampas. El poder judicial es elitista, oscuro en su esencia, no es elegido en elecciones populares sino por sus pares, sus fallos son casi secretos, sus audiencias recién ahora son públicas, no pagan impuesto a las ganancias como el resto de los comunes. Cuenta en su haber con el descrédito de los coimeros, muchos como amigos de bandas mafiosas de distinto calibre, de bajo o de altísimo nivel.

Con el advenimiento de la “mesa judicial macrista” donde el poder político/estatal junto al mediático/empresario entronan al judicial como dueños y señores monárquicos del futuro del porvenir de los líderes políticos más importantes del país.

Se lo creyeron y aún hoy, donde perdieron el apoyo estatal al cambiar el gobierno, creen que pueden gobernar contra las leyes del parlamento y contra los rumbos que marca el ejecutivo. Su fuerza reside en el enorme aparato mediático concentrado de la tele/radios/redes/diarios/virtualidades varias, con el apoyo de los grandes empresarios y las alicaídas fuerzas de la oposición política.

¿Cuál es la táctica? Si al bloque de poder concentrado no le conviene una ley o un proyecto que marque el rumbo del gobierno del Frente de Todos judicializarlo con los jueces venales hasta que la mínima corte declare la inconstitucionalidad. Sintética explicación, pero de eso se trata.
5 señores de traje, circunspectos, pueden anular con una resolución, a veces sin explicaciones, medidas centrales de un gobierno elegido democráticamente por una mayoría o resoluciones que ponen en peligro su poder discrecional como la edad jubilatoria o el pago de ganancias.

Si es muy alevosa la intromisión o el encubrimiento al poderoso siempre tienen el recurso de dormir el expediente problemático hasta 10, 14 o más años, no tienen plazo. Como la prescripción después de 20 años de los impuestos adeudados por el diario La Nación. Escandaloso.

En el marco de la pandemia que mediatiza mucho la movilización popular el gobierno nacional está marcando la cancha, la acción legislativa no se detiene, aporte a las grandes fortunas, recuperación de la movilidad virtuosa de las jubilaciones, negociación con acreedores y FMI sin condicionamientos, despuntes de la industria, planes de miles de viviendas, son algunas de los datos alentadores. Ahí los jueces no llegan fácilmente. Creen que nos pueden seguir limitando, está en nosotros explicárselo, le recordaremos que la calle y los votos son nuestros, también la vacuna.

Tenemos un gobierno educado, que no muestra las uñas, pero no se las corta, Sres. de la mínima corte llegaron al límite, la paciencia popular también tiene un límite.

No manchen la pelota. Con Amado No.

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