Por Luis “Cacha” Gambino |
Tras la derrota ante Chacarita en el Nuevo Francisco Urbano hinchas, socios y los mismos directivos se fueron con un sabor amargo y preocupados. El Chano Orfila continuará al menos hasta la próxima fecha.
El 1-0 en favor de los de San Martín llegó a partir de un penal dudoso otorgado por el juez Sebastián Zunino que el experimentado delantero Facundo Parra se encargó de convertir a los 38 minutos del primer tiempo. En definitiva sería el gol del partido que les dio a los de San Matín la posibilidad de ganar por primera vez en la nueva casa del Gallo.
Morón tenía la chance de tener a su gente una tarde de reivindicación, pero una vez más mostró serias deficiencias. Su volumen de creación es casi inexistente, todo lo que desarmó Orfila en cuanto a sistema de juego y el armado del equipo va a vía muerta. Los resultados no lo avalan: tres puntos sobre 15 en disputa y un solo gol a favor.
Viendo el rendimiento de los laterales, el mundo Morón se pregunta que es de la vida de Broggi, Buontempo y hasta de Bracamonte, dónde fue a parar el doble cinco y quién genera juego. No hay respuestas y si bien el campeonato es largo la paciencia de la gente no va por el mismo camino.
Para observar, el Gallo fue perjudicado por un arbitraje por segunda vez consecutiva con fallos que incidieron en el resultado, sin dejar por esto lo escrito líneas arriba. Se viene Brown de Madryn y de haber un mal resultado las horas del técnico uruguayo están contadas. Él solito con el armado y esquema se va a la puerta de salida.

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