Por Luis “Cacha” Gambino |
Morón no puede con su alma, otra vez mordió el polvo de la derrota al caer de local 1 a 0 frente a Patronato de Paraná.
El Gallo llegaba con la necesidad de ganar porque con la victoria de San Telmo ante Almagro sabía que arrancaba su partido último en la tabla de posiciones. Aunque al presente torneo de la Primera Nacional le resten más de tres cuartas partes, con cambio de técnico incluido no hay atisbo de mejora: a grandes rasgos es un equipo que genera pero no concreta las situaciones de gol y tiene el síndrome de la mandíbula floja, lo lastiman y no se repone.
Patronato fue práctico, anotó vía Juan Chamorro en la primera que llegó y en la segunda desperdició un penal ejecutado por Arce pero antes y después Julio Salvá evitó en cuatro ocasiones la caída de su valla penal contenido a Leo Ramos incluido. Aún con fallas en su defensa y la poca generación de juego, Morón no mereció la derrota, pero de merecimientos no se vive y la realidad va por otra avenida.
Ahora para el Gallito asoma en el horizaonte este miércoles la visita a Guemes en Santiago. Debe sumar de a tres y esperar en dos semanas el clásico ante Almirante quien justamente va puntero. En el medio quedará libre.
LG

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