
El subsecretario de Economía Popular de la Provincia de Buenos Aires y dirigente de Somos Barrios de Pie, dialogó con Cambio de Frente (Radio Pública del Oeste) sobre la crisis social que se extiende en el territorio bonaerense y las posibilidades del peronismo en las elecciones legislativas. “Si todavía hay desconcierto en una parte de nuestra sociedad es porque no hay un antagonismo claro al proyecto de Milei”, aseguró.
– Cual es el diagnóstico sobre la crisis social que atraviesan los sectores populares en la Provincia de Buenos Aires.
La dificultad sin duda no es ninguna novedad, ya había un deterioro enorme del poder adquisitivo del salario. Los trabajadores y las trabajadoras se esfuerzan por conseguir ingresos complementarios. Hay un empleado público que labura en la municipalidad, después agarra el auto y trabaja en una plataforma, o los más jóvenes agarran la bici. Es una realidad que a todas luces se ve por la pulverización del salario. Si bien en algunos sectores la Asignación Universal por Hijo sostiene el poder adquisitivo porque se incrementa por sobre los niveles de la inflación, las subas generalizadas de los costos de vida y el salario que no acompaña hace que se gaste más en alimentos y no alcance.
Por eso, el servicio alimentario escolar y Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA) asisten a más de 2 millones de chicos. Son de las primeras demandas que los municipios sostienen. Obviamente la situación está sentada en una expectativa aún de un sector social sobre el gobierno, que todavía se sostiene, pero el deterioro social es manifiesto
– Y en ese sentido, ¿cómo viene respondiendo la asistencia en los distritos?
En el conurbano esta realidad no es nueva, es una situación estructural que hace ya un tiempo lamentablemente se incrementó. En municipios del interior de la provincia de Buenos Aires no era un tema. Por ejemplo, en la zona oeste: quizá en Moreno, Merlo o Morón son situaciones cotidianas, pero ahora ya llega a Rodríguez, Navarro y Marcos Paz. En lugares donde era un problema muy puntual, empezó a triplicarse y cuadruplicarse la demanda. Muy parecido al escenario de pandemia, con la diferencia que hoy hay ingresos, pero no alcanzan a satisfacer los alimentos que requiere una familia.
– Entonces hay una encrucijada porque los sectores populares son los más castigados justamente donde hubo un importante apoyo electoral a Javier Milei.
Primer punto, Milei perdió las tres elecciones en la Provincia de Buenos Aires. Hay que partir de ese análisis. Las elecciones primarias, las generales y el balotaje presidencial. Es decir, hay una idea contraria a la que el gobierno nacional esgrime, que se va a replicar este año en el acompañamiento al gobernador de la Provincia de Buenos Aires en las elecciones que van a sucederse en septiembre. En ese sentido me parece que hay, como te decía antes, una expectativa aún en las necesidades de cambio.
En nuestro gobierno del Frente de Todos lamentablemente la disparada de precios en general desordenó la vida cotidiana, en los salarios. Si bien buscaban en paritarias recomponerse, el trabajador informal e incluso el trabajador vivía con mucha angustia el desfasaje que significaba el incremento en precios. Eso generó un malestar y un tema que explica que hoy Milei gobierne, pero también hay una lectura y un reconocimiento al gobierno de Axel en la Provincia de Buenos Aires.
– ¿El Peronismo bonaerense podrá dejar de lado diferencias para centrarse en mostrarse competitivo en las próximas elecciones?
Hay una necesidad de hacer una lectura de lo que nos pasó del 19 al 23 para que llegue Milei. Desde Movimiento Derecho al Futuro, espacio que lidera el gobernador, tenemos claro que hay una agenda que no se cumplió, un compromiso electoral que no se llevó adelante, un problema de ordenamiento del frente político que sostenía el gobierno, que fue muy dañino a la hora de tomar decisiones. Sobre eso sacamos conclusiones y es la forma en que gobernamos en la Provincia de Buenos Aires, donde hay una única conducción que es el gobernador Kicillof que marca un rumbo, que tiene una coherencia clara y un enfrentamiento al gobierno de Milei sin especulación. Desde esa lectura creo se tiene que ordenar el peronismo de la Provincia de Buenos Aires. Obviamente hay una discusión y ojalá se salde en unidad. Si no lo logramos se irá en frentes separados, poniendo en discusión al interior del peronismo de la provincia si conduce Axel Kicillof o Máximo Kirchner. Ojalá podamos sintetizarlo para que la conducción de Axel tenga la fortaleza que merece el ejercicio del gobierno.
– En ese contexto, se habla de una posible candidatura de CFK en la Provincia de Buenos Aires. ¿Cuál es tu mirada al respecto?
Creo que proponer a Cristina como legisladora provincial es una falta de respeto a su trayectoria, su legado, y no es parte de lo que se propone desde la unidad del peronismo. Puede haber alguna facción que quiera, pero me parece que acá la discusión no es todo el tiempo traer a Cristina. Yo creo que hay un sector minoritario de La Cámpora que lo plantea públicamente. En el acto que se hizo en Atenas se le faltó el respeto al gobernador y al gobierno provincial en su conjunto, pero yo creo que no es Cristina quien está en esa discusión. Me parece insólito querer discutir al gobernador, una figura que ha sido coherente en las ideas y en la forma de gobernar con Néstor y Cristina. Me parece que es, digamos, una estupidez mayúscula.
Hoy, si hay todavía una situación de desconcierto en una parte de nuestra sociedad es porque no hay un antagonismo claro al proyecto de Milei, y parte de la responsabilidad de quienes intervenimos en política y en el campo popular es encontrar que eso se pueda materializar. Cuestionar al gobernador es ser funcional a Milei.

Medio de comunicación autogestivo con noticias locales y de la región.
