
Fueron condenados a 25 años de cárcel dos de los responsables de la peor masacre de la cárcel de Devoto en 1978.
En marzo de 1978, en el contexto de la última dictadura cívico-militar en Argentina, una requisa en el pabellón séptimo de la cárcel de Devoto desencadenó una feroz represión seguida de incendio, que dejó como resultado a 65 presos muertos y más de 80 que resultaron heridos de gravedad.
Se trató de la mayor masacre de la que se tenga registro en el servicio penitenciario del país. A más de 45 años del episodio, la Justicia finalmente consideró que se trató de una “grave violación a los derechos humanos” y condenó a dos expenitenciarios por su responsabilidad en la masacre del Pabellón Séptimo.
Este jueves 11 de diciembre, el Tribunal Oral Federal N° 5 resolvió 25 años de prisión al ex-director del Instituto de Detención de Devoto, Juan Carlos Ruiz y al ex-jefe de la División Seguridad Interna, Horacio Martín Galíndez, por imposición de tormentos reiterados a 88 personas y por tormentos seguidos de muerte reiterados en 65 casos, mientras que decidió absolver al ex-celador de la División Seguridad Interna, Gregorio Bernardo Zerda.
Luego del hecho, fue caratulado como un motín carcelario, privando a la familia y a las víctimas del acceso a la justicia. Fueron muchos años de lucha para que estos crímenes sean considerados de lesa humanidad. Ayer, el tribunal consideró que el hecho fue una “grave violación a los derechos humanos” y lo consideró por lo tanto imprescriptible.
*Foto: Mariana Nedelcu (El País)

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