
Los primeros datos oficiales reflejan un desplome del 21% en el gasto, con mayor impacto en la costa atlántica. “La política del gobierno nacional prácticamente se transformó en una agencia de viajes al exterior, en una competencia desleal”, afirmó Augusto Costa.
El comienzo de la temporada de verano en la provincia de Buenos Aires dejó señales preocupantes y no logró revertir los malos indicadores de 2025. Menos turistas, vacaciones más cortas y una fuerte contracción del consumo configuran el primer balance oficial de la actividad turística en los destinos bonaerenses.
El diagnóstico fue presentado en Villa Gesell durante la primera conferencia de verano del gobierno provincial, encabezada por el gobernador Axel Kicillof. Allí, el intendente local Gustavo Barrera advirtió que “siete de cada diez argentinos no pueden salir de vacaciones” y alertó sobre una caída del consumo cercana al 30% en el distrito.
“Tenemos una temporada con menos turistas, que se quedan menos tiempo y gastan menos” – Augusto Costa, Ministro de Producción bonaerense.
Del encuentro participaron también la vicegobernadora Verónica Magario y varios ministros del gabinete bonaerense, entre ellos Augusto Costa (Producción), Gabriel Katopodis (Infraestructura), Nicolás Kreplak (Salud) y Javier Rodríguez (Asuntos Agrarios), además del titular del Banco Provincia, Juan Cuattromo.
Durante la presentación, el ministro de Producción, Augusto Costa, detalló los números registrados entre el 1 de diciembre de 2025 y el 12 de enero de 2026. En ese período, la provincia recibió 3,6 millones de turistas, lo que la mantuvo como el principal destino del país, aunque con una baja del 2,4% respecto de 2025 y del 9% en comparación con 2024.
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Otro de los indicadores negativos fue la duración de las estadías. Según los datos oficiales, las vacaciones fueron más cortas: la caída promedio fue del 3,7% en la primera quincena de diciembre y del 7% en la segunda, una tendencia que impactó de lleno en la actividad comercial y hotelera.
El consumo fue el rubro más golpeado. De acuerdo con los relevamientos provinciales, el gasto turístico cayó un 21% en lo que va de la temporada, con un retroceso cercano al 26% en los destinos de la costa atlántica. Además, los consumos realizados a través de Cuenta DNI se desplomaron alrededor de un 40%.
En cuanto a la ocupación hotelera, el promedio fue del 69%, un punto por debajo del año pasado, con una afectación mayor en la clase media. Como contracara, Costa cuestionó el auge del turismo emisivo y apuntó contra el gobierno nacional al señalar que “su política económica funciona como una agencia de viajes al exterior, en una competencia desleal para el turismo interno”.

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