
Según señaló, de los 1,3 billones de pesos anunciados para infraestructura y seguridad ferroviaria tras la emergencia, se ejecutó menos de la mitad. Además, indicó que durante los primeros cuatro meses de 2026 ya se registraron 101 descarrilamientos en distintas líneas del país.
“El riesgo de chocar es cada vez más grande. El sistema está colapsado y el Gobierno no hace nada. La emergencia fue puro humo, no bajaron un peso y solo se dedicaron a despedir trabajadores mediante los llamados retiros voluntarios”, afirmó Sobrero.
El referente ferroviario también denunció que la desinversión provocó una reducción cercana al 30 por ciento en las frecuencias de los trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires, además del deterioro de las vías, la falta de repuestos y la imposición de restricciones de velocidad para evitar nuevos incidentes. Como ejemplo, señaló que un recorrido de la línea Sarmiento que antes demandaba 50 minutos hoy requiere alrededor de una hora y veinte.
En ese contexto, cuestionó las políticas de privatización impulsadas por el Gobierno nacional y defendió un modelo ferroviario bajo gestión estatal. “Milei miente cuando dice que todo lo privado funciona mejor. La privatización significa muerte y corrupción, como ya lo sufrimos con la masacre de Once”, expresó.
Sobrero respaldó además el proyecto de ley presentado por la diputada nacional y trabajadora ferroviaria Mónica Schlotthauer, que propone un sistema ferroviario único, integrado entre pasajeros y cargas, de gestión estatal y administrado con participación de los trabajadores y organizaciones de usuarios.
Finalmente, el dirigente responsabilizó directamente al Ejecutivo nacional por el vaciamiento del sistema ferroviario y lanzó una fuerte advertencia sobre las consecuencias de la falta de inversión: “Si ocurre una nueva masacre ferroviaria, va a ser culpa de Milei”.

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