06 septiembre, 2026

Staff | Contacto
  • Icon X

El viejo afán de despolitizarlo todo

El viejo afán de despolitizarlo todo

Por Gonzalo Zurano |

Terminó el mundial. El análisis futbolero habla de una selección que es orgullo para los argentinos y que nos llevó una vez más a pelear en lo más alto. Este ciclo, que disputó cinco finales y ganó cuatro, nos unió como nunca: ninguna selección argentina ha representado tanto a su pueblo cómo esta. Incluso las míticas escuadras del Flaco y el Narigón dividían opiniones y cosechaban más críticas que elogios en las previas a las citas mundialistas. Con el equipo de Scaloni y Messi todos nos sentimos parte, y muchos tuvimos la sensación de que el mundial ya se había terminado después de la remontada histórica que dejó afuera a las tropas de su majestad. La copa era el deseo unánime, pero ese 2 a 1 a Inglaterra pagó toda la fiesta y después, si venía más era de arriba.

Pero este mundial, el más político de todos, cargado de simbolismos y hasta de grotescas intervenciones neoimperiales, dejó algo más: ese deseo absurdo de algunos de despolitizarlo todo. 

Un campeonato del mundo que se jugó en un país que invade a otros países, secuestra presidentes, bombardea y se roba los recursos. Un campeonato organizado por una FIFA que no dudó en deformar el juego creando pausas de hidratación publicitaria, espectáculos de medio tiempo y donde las cámaras se dedicaron más a buscar estrellas de Hollywood en los palcos que a registrar lo que pasaba con la pelota. Todo eso es política, claro, pero es la política que le gusta al poder, la que no lo incomoda y en cambio, carga sus ya bien nutridos bolsillos.

En ese contexto, algunos pusieron el grito en su cielo con barras y estrellas cuando apareció la bandera que recordaba nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas: “están mezclando”, “no es el lugar”, “no corresponde”, etc. Como si el fútbol no fuera parte de nuestra cultura, como si no fuera el lugar donde los argentinos lloramos nuestras amarguras y vengamos nuestros sueños. Que hayan sido los propios jugadores los que tomaron esa bandera y la pusieron ahí, a la vista del mundo, les molestó. Les jodió porque no creen en lo que la bandera decía, porque no lo sienten. Horas antes de aquel partido la ministra de Seguridad había dicho que no se iba a poder entrar con “el mapita de las Malvinas” y lo dijo ante periodistas que no supieron o no quisieron explicarle que ese “mapita de las Malvinas” es el mapa de nuestro país, de nuestro territorio.

Entrevista | “Volver a ridiculizar a los ingleses en una cancha fue una caricia al alma”

Que el DT y los jugadores hablaran en la previa de que “era sólo un partido de fútbol” está bien, es lo que tenían que hacer. Para sacar la presión, para descomprimir, para no revelar el plan. Lo que hicieron después despejó cualquier duda. Nunca fue sólo un partido para ellos. Como sabían que no lo era para nosotros.

Sin dudas esa imagen, la de los jugadores con ese trapo en el césped, luego de vencer a Inglaterra en la semifinal, será la imagen del mundial para muchos de nosotros y no la de la final con Messi llorando medalla al cuello, como el Diego en el 90.

Ojalá no haya más mundiales como este. Ojalá no tengamos que volver a soportar esa estúpida cuenta regresiva, esos cuatro tiempos de 22 y monedas, esos animadores de Las Vegas gritando antes de los partidos, ni esos shows de medio tiempo, ni la música que esconde a las hinchadas en la previa. No sabemos hacia dónde irá el fútbol porque no sabemos hacia dónde va el mundo, aunque no es agradable de imaginar. Sin embargo, algo sí sabemos y es que la pelota y este juego hermoso siempre será político porque ahí depositamos mucho de lo que nos pasa como pueblo, porque ahí se expresó la rebeldía de D10S, la humildad de un gigante como La pulga, el coraje de un grupo de pibes que salieron de los clubes de nuestros barrios, la memoria, la bronca y las lágrimas de todo un país.

Medio de comunicación autogestivo con noticias locales y de la región.

Sobre el autor

Medio de comunicación autogestivo con noticias locales y de la región.

Artículos relacionados