El dato positivo para el Frente de Todos de la provincia de Buenos Aires, es que se achicó la diferencia con respecto a las PASO y que logró dar vuelta la situación en la cámara alta, algo que fue un dolor de cabeza para el oficialismo en los primeros dos años del mandato.
La coalición gobernante logró quedarse con 10 de las 23 bancas que estaban en juego, pero a la vez, renovaba menos lugares que la oposición y por eso ahora, la ecuación quedó 23 a 23, pero con la definición de la presidenta del cuerpo, Verónica Magario.
La primera sección electoral, la cuarta y la séptima, fueron las claves para entender esa remontada del FdT. En la primera el reparto fue cuatro bancas para cada espación, pero el macrismo renueva las cinco que obtuvo en 2017, con lo que tiene un saldo negativo.
En la cuarta sección, el FdT gana tres bancas pero solo ponía dos en juego y en la séptima sección, el ex intendente de Bolivar, Eduardo Buca logró acceder a una de las tres bancas.
De esta manera, el gobernador Axel Kicillof tendrá por primera vez desde que asumió, una mayoría simple en el Senado.

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