
Según un relevamiento de CAME, las ventas minoristas retrocedieron 0,3% interanual durante el Día del Padre. Pese a las promociones y las cuotas sin interés, se priorizaron productos económicos y ofertas, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo.
Las ventas por el Día del Padre registraron una caída del 0,3% respecto de la misma fecha del año pasado, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El dato se suma a una serie de indicadores que reflejan las dificultades que atraviesa el consumo masivo bajo el actual modelo económico del gobierno de Javier Milei.
De acuerdo con el informe, más del 80% de los comercios implementó promociones especiales, descuentos y planes de financiación para intentar impulsar las ventas. Sin embargo, la estrategia tuvo un impacto limitado debido a la cautela de los consumidores y a la necesidad de resguardar el presupuesto familiar.
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El ticket promedio alcanzó los $78.986, aunque gran parte de las operaciones se concentró en productos de menor valor y artículos en oferta. El comportamiento de los compradores reflejó una fuerte búsqueda de precios accesibles y una menor disposición al gasto.
Con este resultado, las ventas por el Día del Padre acumulan cuatro años consecutivos en baja. La caída actual se suma a los retrocesos registrados en 2025 (-1,7%) y 2024 (-10,2%), consolidando una tendencia negativa en una de las fechas comerciales más importantes del año.
A nivel sectorial, cuatro de los seis rubros relevados mostraron variaciones positivas. Librerías e indumentaria encabezaron la recuperación con un crecimiento del 2,1%, seguidos por electrodomésticos y artículos para el hogar (0,8%) y calzado y marroquinería (0,4%).
En contraste, los mayores retrocesos se observaron en equipos periféricos, accesorios y celulares, con una caída del 6,1%, y en cosméticos y perfumería, que registraron una baja del 3,8%.
El relevamiento fue realizado por CAME entre el 19 y el 20 de junio en 189 comercios de todo el país. Entre los comerciantes consultados, el 38,1% consideró que la fecha tuvo un impacto moderado en las ventas, mientras que un 36,5% afirmó que aportó algo de movimiento, aunque insuficiente para revertir la situación general.
En tanto, apenas el 7,4% sostuvo que el Día del Padre fue determinante para impulsar la actividad comercial, mientras que el 18% aseguró que la celebración no generó ningún efecto en su facturación.
Los datos vuelven a mostrar un escenario de consumo estancado, con familias que restringen gastos y comercios que, pese a las promociones y facilidades de pago, encuentran dificultades para recuperar los niveles de ventas de años anteriores.

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