
Por Franco Barrios |
Solo el corazón argentino llevó el partido hasta el minuto 120, en un juego plagado de adversidades. La Furia encontró el gol en el inicio del segundo tiempo extra con Ferrán Torres. Nada para reprochar a una generación que nos hizo inmensamente felices.
La final del Mundial 2026 enfrentó al campeón del mundo frente al campeón de Europa en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Argentina y España disputaron el partido número 104 de una Copa del Mundo histórica, la primera con 48 selecciones. Para Lionel Messi, además, su último baile con la camiseta albiceleste. Del otro lado, la prensa española catalogó la previa como “el partido más importante de la historia del fútbol español”.
Lionel Scaloni volvió a las bases con Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister en el mediocampo, mientras que Nicolás González fue la novedad por el sector izquierdo. Enfrente, Luis de la Fuente mantuvo la identidad de una España protagonista con la pelota. Desde el arranque, la Roja impuso condiciones y a los cuatro minutos generó la primera ocasión clara del partido: Lamine Yamal desbordó por el sector de Nicolás Tagliafico y, tras un desvío, obligó a una gran intervención de Emiliano Martínez. El dominio español se reflejó también en la posesión, que alcanzó el 65% durante el primer cuarto de hora.
Argentina resistió con orden y mucha concentración defensiva. Lisandro Martínez volvió a mostrar un gran nivel, tanto para anticipar como para iniciar la salida limpia desde el fondo con su zurda. España manejó el ritmo del encuentro, presionó alto y mantuvo al conjunto de Scaloni lejos del arco de Unai Simón, aunque sin transformar ese control territorial en una catarata de situaciones de peligro.
Sobre el final de la primera etapa llegaron las últimas aproximaciones de la Roja. A los 38 minutos, Oyarzabal probó con un remate rasante desde el borde del área que controló Dibu Martínez, y a los 42 fue Cucurella quien pasó cerca del primer gol con un disparo junto al palo izquierdo. La única mala noticia para Argentina fue la salida por lesión de Lisandro Martínez, reemplazado por Nicolás Otamendi. El primer tiempo se cerró con España dominando la circulación, la posesión y el campo, mientras que la Argentina apenas inquietó con alguna corrida aislada de Julián Álvarez y Nicolás González, pero que no haya registrado un solo intento de remate al arco habla de lo que fue el trámite para la Scaloneta.
Para el futbolero promedio, lo único que importó del show de mediotiempo estilo fútbol americano fue que retrasó los segundos 45 minutos, para que Argentina pueda reacomodarse tras una etapa que lo tuvo la mayor parte del partido corriendo detrás de la pelota.
Para la etapa complementaria, Lionel Scaloni movió el banco. Leandro Paredes ingresó por Nicolás González con la intención de discutir un poco más la tenencia de la pelota. Sin embargo, al minuto de juego una mala salida argentina terminó con un remate de Álex Baena que encontró una respuesta segura de Emiliano Martínez. Apenas unos minutos después, Paredes vio rápidamente la tarjeta amarilla tras un cruce con Dani Olmo.
La reacción argentina duró poco. Sobre los diez minutos, España retomó el control absoluto del partido y comenzó a arrinconar al campeón del mundo. Las salvadas providenciales de Nicolás Otamendi y Gonzalo Montiel evitaron la apertura del marcador en varias ocasiones. La Roja manejaba la pelota, controlaba el ritmo y llegaba con frecuencia al arco de Martínez. Eran los minutos más delicados de Argentina en toda la final. La única buena noticia era que el marcador seguía 0 a 0. Mientras tanto, la Selección recuperaba la pelota y la devolvía demasiado rápido, con envíos largos que no encontraban destinatario.
A los 21 minutos llegó otra ocasión clarísima para España con un cabezazo de Ferrán Torres al centro del arco que volvió a controlar el Dibu. Las malas noticias continuaron para Scaloni: Cristian Romero debió abandonar la cancha por lesión y Giuliano Simeone reemplazó a Rodrigo De Paul. Con esas variantes, y a falta de veinte minutos, el entrenador argentino agotó todas las ventanas de cambios. El panorama se volvió todavía más complejo con la expulsión, correcta, de Enzo Fernández por doble amonestación. A esa altura, nueve futbolistas argentinos defendían prácticamente dentro del área propia mientras Emiliano Martínez sostenía el empate con una actuación extraordinaria.
La figura excluyente del tiempo reglamentario fue, sin discusión, el arquero argentino. Diez atajadas mantuvieron con vida a un equipo que sufría el dominio español pero se negaba a caer: a esa altura con un jugador menos, el único plan era aguantar y llegar a los penales. El ADN argentino estaba mas latente que nunca, sobreponerse a la adversidad, resistir y competir hasta el límite, con la frente en alto, pasara lo que pasara.
El show de Martínez continuó en el primer suplementario. Primero le ahogó el gol a Nico Williams con una espectacular intervención sobre el palo derecho. Minutos más tarde, España llegó al gol, pero el árbitro lo anuló por una falta previa de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi en una jugada muy fina. Con oficio, sacrificio y aprovechando la creciente desesperación española (que había tenido el partido a su merced durante largos pasajes sin lograr quebrar el cero) Argentina consiguió estirar el partido hasta el final del primer suplementario. Lo hizo sin Lautaro Martínez, que no sumó ni un solo minuto en la final, sin sus dos zagueros titulares por lesión, sin Enzo Fernández expulsado y con un arquero en estado de gracia. Un equipo otra vez en este torneo al límite absoluto de sus posibilidades.
Hasta ahí lo llevó el corazón de un equipo inolvidable, más precisamente hasta el minuto 106 con el gol de Ferrán Torres. El número 7 rompió la increíble resistencia nacional y con un zurdazo imposible le dio la Copa del Mundo a la Furia. La segunda de su historia, tras la conquista en Sudáfrica ante Holanda, también en suplementario. Tras el gol Argentina fue con el resto, con envíos aéreos a buscar otro milagro que no llegaría, pese a las dos chances de Giuliano Simeone. Para Argentina se cierra una etapa histórica, el proceso mas exitoso. Cada vez que pensemos en este grupo de jugadores, será con una sonrisa, con Messi, el futbolista mas grande de la historia que trascendió las fronteras de este deporte, como abanderado.
FERRAN TORRES SCORES FOR SPAIN VS ARGENTINA THE SHARK THE BARCA PLAYER WINS IT FOR SPAIN pic.twitter.com/k1eS28lb87
— KinG £ (@xKGx__) July 19, 2026
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