Juan Calabrese era empleado del Concejo Deliberante de Morón. Había ingresado en febrero de este año ya que por su discapacidad en el habla cubría el cupo para personas con capacidades diferentes.
En dialogo con El Cactus, Juan nos cuenta su triste experiencia: amenazas, hostigamiento y malos tratos. Responsabiliza por esta situación al concejal macrista Christian Salinas y a la presidenta del Concejo Natalín Faravelli.
Hoy, en la calle y sin poder cobrar su pensión de discapacidad, dice que no volvería a trabajar en la gestión de Ramiro Tagliaferro.

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