En la madrugada del domingo, Carla Agustina Sánchez padeció una de las máximas expresiones de odio de este sistema patriarcal.
Había ido a bailar la noche del sábado al boliche Jesse James de Isidro Casanova. Allí, fue brutalmente golpeada por Maximiliano López, de 21 años, cuando intentaba ayudar a su amiga, pareja del agresor.
El Cactus dialogó con Carla, quien relató lo sucedido: “Estábamos en el boliche y cuando salgo del baño veo que ellos dos estaban discutiendo. No me quise meter porque era una discusión de pareja, y cuando veo que él le pega una piña en la cara a ella, me metí y le dije ´no te dejes pegar´. Cuando la quise agarrar del brazo a ella, él se me pone enfrente y me empezó a pegar a mí”.
La agresión fue delante de toda la gente y sin que nadie intervenga: “Después de eso yo siento que empiezo a perder mucha sangre de la boca y de la nariz, y me voy al baño. Ahí, una chica que ni siquiera conocía y fue la única que me ayudó, me lleva a enfermería”.
En la enfermería del boliche a la joven solo le dieron unas gasas para que se limpie la sangre, y se negaron a acompañarla a hacer la denuncia, o a llevarla a algún hospital o centro de salud. Por sus propios medios la víctima llega al Hospital de Morón: “Un amigo me vino a buscar al boliche y me dejó en mi casa. Ahí mi prima me acompaña al Hospital de Morón donde lo único que hicieron fue coserme pero no me dijeron nada”.
Después de haber sido víctima de la violencia de género, Carla fue víctima de violencia institucional , ya que en el nosocomio no la atendieron con la perspectiva que requería el caso y en la Comisaría de la Mujer de Morón le dijeron que no le iban a tomar la denuncia porque “al no ser la novia no calificaba como violencia de género”.
“De ahí me fui a la comisaría de Isidro Casanova, pero todavía no tengo novedades”.
Hoy Carla espera en su casa que se haga justicia.
