
El ex intendente de Morón y dirigente kirchnerista, visitó ayer a la dirigente social Milagro Sala en el penal de Alto Comedero, provincia de Jujuy, donde lleva 429 días detenida. “Acá no hay pleno Estado de derecho y eso es por decisión del gobernador Gerardo Morales y del presidente Macri”, manifestó.
“La situación en esta provincia es gravísima. Morales vulneró todas las instituciones y libertades democráticas y montó en Jujuy un estado autoritario que odia, persigue, encierra y reprime a los militantes y dirigentes populares, señaló Sabbatella, quien fue acompañado por el diputado nacional Adrián Grana (FPV-PJ).
“La existencia de presos políticos en el país es un retroceso muy serio para nuestra Democracia. Un retroceso que se agrava día a día y que es fruto del odio de una minoría gobernante contra las mayorías populares y sus representantes”, agregó.
Hoy, el Gobierno Nacional tuvo que dar respuestas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Washington, en la audiencia denominada “Represión en Jujuy”. Los encargados de representar al Estado fueron el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, y el fiscal de Estado jujeño, Mariano Miranda.
Organizaciones sindicales y sociales denunciaron la intensificación de la persecución y criminalización del derecho a la protesta que sufren por parte del gobierno jujeño. Había expectativa por el posible tratamiento de la detención de Milagro Sala, cosa que no ocurrió.
Estuvieron presentes representantes de los sindicatos azucareros, el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), Abogados y Abogadas del Noroeste Argentino en Derechos Humanos y Estudios Sociales (ANDHES), Amnistía Internacional y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). “La detención arbitraria de Milagro Sala es parte de una situación global”, precisó Horacio Verbitzky, titular del CELS.
