30 julio, 2026

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Inundaciones | Una calle sin salida y vecinos sin respuestas en Castelar

Una calle sin salida que se convierte en contenedor de agua cuando llueve. Es el drama que viven los vecinos que habitan en la zona de Luis María Drago y Máximo Paz, Castelar centro sur. Lo llamativo es que se encuentra a solo 200 metros del Aliviador Quintana, una de las obras hídricas más importantes del distrito.

“Para nuestro equipo y desde un primer momento, la prioridad es que ningún vecino se inunde”, fueron las palabras del propio intendente Tagliaferro en julio de este año. Incluso en plena campaña del 2015, el aliviador Quintana fue un tema abordado por el jefe comunal.

Hoy, la realidad de estos vecinos no cambió y viven con lógico dramatismo cada precipitación. “Esto nos afecta no solo en lo material. Imagínate que acá llueve y nos quedamos presos en nuestras casas, ni siquiera podemos sacar el auto”, afirmó Gabriel, uno de los vecinos damnificados.

Se trata de un problema histórico, en un lugar donde el agua de lluvia filtra solo mediante evaporación o con la absorción de la calle de tierra. En la actualidad, se acumulan los reclamos al Municipio y a la Unidad de Gestión Comunitaria N°4 y “siempre encuentran una excusa para no responder”, según indicaron.

Durante la gestión de Nuevo Encuentro el proyecto era instalar una boca de tormenta protegida por una reja, para que no haga las veces de sumidero, que iba a estar conectada a un tanque colocado por debajo del nivel de la calle que finalmente iba a drenar hacia la calle Quintana.

“El proyecto quedó trunco cuando terminó nuestro mandato, porque faltó la firma de dos propietarios y por ordenanza municipal si uno se opone, no se puede avanzar. Estaba contemplado en Infraestructura hasta el precio total de la obra”, indicó a El Cactus una fuente que trabajó en la UGC N°4 hasta fines del 2015.

Por parte de la actual gestión, desde este medio se intentó hacer la consulta a la misma Unidad de Gestión Comunitaria,  pero en ninguna de las oportunidades se atendió el llamado.

La zona en cuestión son cincuenta metros sobre Luis María Drago, sin asfaltar, que no tiene salida hacia el este y al oeste se cruza con la calle Máximo Paz, a exactamente doce cuadras del Edificio Municipal. Es una calle sin salida desde sus inicios porque en el loteo (mitad del siglo XX) se vendió la porción de tierra por donde cruzaba la calle.

“Casi todos los vecinos tuvimos que gastar dinero en nuestras veredas para tratar evitar que el agua de lluvia no entre en nuestras casas. Son solo 50 metros de calle, necesitamos que el Estado resuelva nuestra situación”, finalizó Gabriel mientras espera que las autoridades tomen cartas en el asunto.

 

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