05 diciembre, 2022

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Y llegaron los barcos | Apuntes sobre la inmigración europea en el oeste

Y llegaron los barcos | Apuntes sobre la inmigración europea en el oeste
Photo Credit To Camión de reparto, flia Lena inmigrantes italianos, 1927

Por Mariela Canali |

Nuestro país fue redefinido a partir de las migraciones internacionales. Entre 1880 y 1914, durante la denominada “inmigración aluvial” 4 millones 200 mil personas arribaron por vía ultramarina. El porcentaje de extranjeros sobre la población nativa fue el más alto en la historia mundial, en el caso de la provincia de Buenos Aires llegó a ser del 34%.

Otras grandes oleadas inmigratorias se sucedieron en la segunda posguerra, con el arribo de gran cantidad de europeos y a partir de los años 70 con las migraciones desde países limítrofes, África y Asia, las cuales desarrollaremos en otra oportunidad. 

Dentro de la zona oeste, el pueblo de Morón fue el que acusó un mayor impacto en la segunda mitad del siglo XIX. Ya en el primer censo nacional de población, en 1869, contabilizó un 33,8 % de población extranjera, con predominio de italianos, franceses y españoles, cifra que se incrementó al 35,81% en 1914.  

En los pequeños poblados del oeste, los europeos ocuparon un nicho semivacío del mundo laboral: el sector artesanal que satisfacía las necesidades locales de consumo. Respondiendo a un ideal cultural de independencia, estos inmigrantes eran en su mayoría sus propios jefes y establecieron pequeños talleres con pocos empleados, muchos de los cuales pertenecían a la misma familia o eran paisanos. Los artesanos fueran o no cuentapropistas solían vivir y trabajar en el mismo lugar, la habitación que daba a la calle era el taller y las interiores funcionaban como viviendas. 

Podemos establecer una clara diferencia entre los trabajos que prevalecían dentro de cada nacionalidad. Los italianos, tuvieron un claro predominio en el rubro de la construcción y también gran número de sastres y zapateros. Dentro del sector de trabajadores no calificados, en su mayoría eran jornaleros en tareas rurales. 

Por su parte, los españoles se volcaron hacia el comercio, con almacenes de ramos generales, bares y fondas con canchas de bochas y frontón, entre otros. En tanto, los franceses destacaban en los trabajos manuales, entre los oficios resaltan los herreros, talabarteros, los carpinteros, ebanistas, relojeros 

Flia. Irastorza Lecheros en el INTA (IAHM)

Los inmigrantes introdujeron muchos cambios en la dieta de los argentinos, uno de ellos fue el consumo diario del pan. Es así como cobró importancia el aumento del número de establecimientos dedicados a la panadería y pastelería, gestionadas en su mayoría por inmigrantes.

Entre los otros pueblos que conformaban el actual conurbano oeste, Moreno fue el lugar de asentamiento de vascos españoles y franceses, dedicados a la industria lechera. Se instalaron como arrendatarios en las explotaciones rurales y cambiando la fisonomía del pueblo donde el ganado ovino comenzó a ser desplazado por el vacuno. A comienzos del siglo XX fue una de las principales actividades de la zona.

En tanto que, en La Matanza, que seguía siendo predominantemente rural, se instalaron gran cantidad de italianos, dedicados a la producción en quintas de verduras y hortalizas.

Tanto la necesidad de protección como el mantenimiento de las tradiciones culturales de sus países de origen, obraron como factores aglutinantes de las comunidades italiana, española y francesa que tendieron redes de solidaridad étnica que fortalecían la identificación con individuos en las mismas condiciones de emigración.

Afectados por los desequilibrios que generaba la emigración sosteniéndose en principios de solidaridad, se crearon las sociedades de socorros mutuos. Estas instituciones fueron impulsadas en sus inicios por los ciclos de epidemias (cólera, viruela y fiebre amarilla) que se cobraron miles de víctimas, dejando en evidencia que los municipios no contaban con la infraestructura sanitaria para afrontarlas. 

Por todo ello, las sociedades de socorros mutuos tenían como objetivo primordial la asistencia de la salud de sus miembros. Brindaban cobertura farmacéutica y subsidios en efectivo para los afiliados enfermos y para las familias de los socios fallecidos, así como la sepultura en el panteón de la asociación. Todas estas actividades se sostenían con la cuota mensual de los socios, donaciones, alquiler de la sede social y la realización de eventos. 

Estas agrupaciones estaban diferenciadas entre las de carácter étnico que correspondían a las colectividades italiana, española y francesa y que se ubicaban en los centros urbanos más poblados como Morón, Merlo y Moreno y las de carácter cosmopolita que comprendían la ayuda mutua y el incipiente movimiento obrero englobando varias nacionalidades diferentes, éstas se ubicaban en las zonas más rurales.

 

ALGUNOS EJEMPLOS EN EL OESTE

  • Sociedad Italiana de Socorros Mutuos de Morón – 1867
  • Sociedad Italiana de Moreno -1885
  • Sociedad Francesa de Moreno – 1888
  • Sociedad Española de Socorros Mutuos de Morón – 1890
  • Sociedad Francesa de Morón – 1891
  • Sociedad Italiana de Socorros Mutuos «XX de Septiembre» de Merlo – 1894
  • Sociedad Cosmopolita de Haedo – 1895 
  • Sociedad Cosmopolita de Hurlingham – 1897
  • Sociedad Cosmopolita “Juventud Unida” de Villa Sarmiento – 1900 
  • Sociedad Cosmopolita de Trabajadores de Morón – 1902

Las asociaciones de colectividades conservaban su propio calendario festivo para sus celebraciones nacionales como el 14 de Julio, las Bodas de oro de los Reyes de Italia, los festejos del Descubrimiento de América o la victoria aliada ante Alemania en 1918. Participaban también en las fiestas patrias argentinas marchando con sus estandartes, costumbre que se prolongó hasta la década de 1930.

Junto al asociacionismo, también se manifiesta que, hasta fines del siglo XIX, los matrimonios endogámicos en estas comunidades inmigrantes eran tan numerosos como para deducir que, en la primera etapa del asentamiento en esta región, los inmigrantes formaban redes que mantenían unidos los grupos de cada una de las colectividades. Esta preservación de la identidad étnica se fue diluyendo en la medida que se hacían sentir los efectos homogeneizadores del Estado, especialmente a través de la escuela pública.

*Profesora e investigadora del Instituto y Archivo Histórico de Morón

* Nota publicada en la edición de septiembre de El Cactus – Noticias del Oeste en su versión papel. Podes leerlo y descargarlo acá 

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