
A los 89 años, falleció Juan Carlos Turco, vecino de Castelar que dedicó su vida al fortalecimiento de la educación pública y al cooperativismos. Había sido declarado Ciudadano ilustre en el año 2008 por el Concejo Deliberante de Morón.
Turco dejó una huella imborrable en su barrio y en varias generaciones que pasaron por las escuelas públicas de Castelar, sobre todo la N°7 Tomás Espora, donde desarrollaba una fuerte labor cooperativa. También dejó su marca en el CEC 801 y en la Sociedad de Fomento de Castelar.
Había sufrido una descompensación días atrás, mientras se encontraba en un bar de la estación y debió ser internado. Falleció hoy a las 7 de la mañana.
VIDA Y OBRA
Nació el 9 de abril de 1932 y vivió en Castelar desde 1969 con su esposa y sus dos hijas. Siendo muy joven se inició en la actividad gremial en el rubro panadero y luego participó en el sindicato de camioneros.
Fue un activo luchador y defensor de la educación pública, dedicó su vida a llevar adelante proyectos con una constancia inigualable. En 1985, preocupado por la falta de una escuela secundaria, participó en una reunión en la Escuela N° 75, donde se lo eligió prosecretario. Ese primer encuentro fue el inicio de lo que después se convirtió en la Escuela de Educación Media N° 12.
Fue colaborador durante más de dos décadas de la Sociedad de Fomento Almafuerte y la Biblioteca 9 de julio, ambas instituciones de Castelar. Además, estuvo al servicio de la precaria Escuela N° 103 (actual EGB N° 18) donde nació el proyecto del Jardín N° 909 de Villa Udaondo, partido de Ituzangó.
“Queríamos hacer algo por la comunidad. La idea que siempre tuve fue que la misma gente debe ser la encargada de organizarse. Porque con esfuerzo y ganas, sale todo”, dijo Turco respecto al proyecto. Allí dos años más tarde fue inaugurada la biblioteca escolar que la comunidad educativa propuso bautizar con su nombre a modo de reconocimiento.

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