25 enero, 2022

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Precios, una discusión de poder

Precios, una discusión de poder

Por Hugo Elías |

Ante la brutal avanzada inflacionaria de los monopolios formadores de precios el gobierno abandonó los buenos modales con estos dueños de la mesa argentina y decretó el congelamiento de precios de 1432 productos de la canasta familiar.

La medida fue celebrada por la gran mayoría de los argentinos, sus instituciones y participes en la fabricación, distribución y venta de los productos de la canasta familiar. Con excepción de los tres o cuatro pulpos que acumulan casi el 75% de los insumos alimenticios. Aprovecharon la actitud negociadora del gobierno para ganar mas que nadie en el mundo en porcentajes económicos superiores a las ganancias del 2019, sólo con la pandemia macrista. Ya en el 2020 las principales empresas como Arcor, Molinos y Ledesma habían duplicado las ganancias del 2019 macrista. Este 2021 se dirigía hacia balances extraordinarios que los monopolios argentinos no quieren ceder.
¿Pero la razón es económica? ¿Estamos hablando de quebrantos, de empresas que concentran con otras 30 casi el 70% de los productos de la canasta familiar de 45 millones de argentinos? Acaso no tienen un 30% de capacidad instalada hoy sin trabajar y producir mas sin costos adicionales?

Están corriendo delante de los aumentos salariales, públicos y privados y de las asignaciones sociales que el gobierno otorga para paliar el espanto de la pobreza que el macrismo y el COVID 19 nos trajo.

Saben del crecimiento del poder adquisitivo popular y lo absorben subiendo los precios, ganan mas vendiendo la misma cantidad. El salario rinde lo poco que rendía antes de los aumentos o menos, estos muchachos se comieron el aumento de los sueldos de los trabajadores.
Lo vienen haciendo desde siempre, pero ahora es claramente criminal, no es capitalismo solamente, es capitalismo salvaje que en aras de mayores ganancias no les importa el sufrimiento, la pobreza, la indigencia de millones que han sorteado la peor de las pestes contemporáneas sin que a estas bestias les tiemble el pulso a la hora de remarcar la mercadería que nuestros hijos necesitan.
No soy violento, estoy indignado y apoyo que el gobierno imponga el congelamiento de 1500 precios, pero también le digo al gobierno que tendría que haber sido mucho antes.

Ahora están cacareando con el posible desabastecimiento, amparados por sus socios del normalmente llamado poder real, financiero, agroindustrial, mediático, la desvergüenza judicial y envalentonados por el triunfo en las PASO de la derecha macrista radical.

Se olvidan que no hace una semana el pueblo movilizó mas de un millón de compañeros en el centro porteño, reclamando dignidad y justicia. ¿Piensan acaso que esa fuerza movilizada no se transformará en una columna nacional que aplaste los aumentos que pretenden? Hoy mismo la CTA de los argentinos ofreció su activa participación para controlar. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, la mas importante del país, Axel Kicillof se reunió con autoridades nacionales y con los intendentes para lo mismo, garantizar el congelamiento de precios. La CGT se comunicó con el gobierno apoyando el congelamiento ofreciendo la capilaridad de sus organizaciones, veremos.

El secretario Feletti ha actuado con firmeza, “negociemos, pero si no acuerdan se aplicará la ley” y los precios congelados. Un aire fresco, peronista, recorrió el espíritu de millones de militantes del Frente de Todos. Hoy Felletti es Messi y es bancado por todo el gobierno, empezando por Alberto, Cristina y todo el gabinete.

Por supuesto que hay que afinar el lápiz. El comercio minorista que compra al mayorista si respeta los precios congelados se funde, por la sencilla razón que el mayorista no tiene una referencia de precio anterior al 1 de octubre. La Secretaría de Comercio seguramente revisará toda la cadena de valores desde el fabricante al minorista para que se mantengan los márgenes al calor de los precios previos al 1 del 10.
Son detalles de fácil resolución, lo que no es fácil es la pelea de fondo con los “dueños de la comida de los argentinos”.

Está claro que el congelamiento de precios ha sido tomado por los grandes empresarios como una disputa de poder. No sólo defienden sus ganancias, de por sí extraordinarias, defienden su capacidad de definir los destinos de la Argentina de acuerdo a sus intereses económicos e ideológicos. Esto es política, es la defensa del poder gobernar de acuerdo a sus intereses. Si no qué es tener fugados 600000 millones de dólares, mas que un PBI, y no querer resignar un ofensivo 3% de aumento mensual.

No es sólo avaricia es no querer resignar su capacidad de dirigirnos la vida, el país, nuestros destinos, sin que nadie los elija, sólo por el poder que el dinero ejerce sobre una sociedad golpeada y que empieza a despertar. Por eso saltan y dejan al descubierto lo peor de la raza humana: esclavizar, humillar y si es necesario eliminar al que se quiere desatar, liberar y liberarse.

Se trata de discutir el poder, o el pueblo con sus organizaciones y su gobierno lo ejerce democráticamente o lo resignamos ante los conocidos delincuentes de siempre destructores de ilusiones y creadores de miseria.

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