26 junio, 2022

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#HistoriasDelOeste | Balnearios en los ríos Reconquista y Matanza

#HistoriasDelOeste | Balnearios en los ríos Reconquista y Matanza

Por Mariela Canali | *

Durante cinco siglos fueron ejes de asentamiento poblacional y límites jurisdiccionales, pero en este artículo veremos un aspecto poco conocido: la existencia de balnearios en el oeste, a la vera de estos cursos de agua que convocaron a gran cantidad de vecinos y vecinas hasta mediados del siglo XX.

El río Reconquista se llamó “Río de las conchas”, por la profusión de caparazones de moluscos que abundaban en sus costas y cauce. En 1954 se impuso su denominación actual, en homenaje a la victoria criolla contra las invasiones inglesas a la ciudad de Buenos Aires (1806). Su cuenca está formada por varios afluentes, como los arroyos Morón, Las Catonas (en el partido de Moreno), y La Choza, y El Durazno (en el partido de General Rodríguez) donde tiene su naciente. Su curso principal comienza en la Presa Ingeniero Roggero y desemboca en el Río Luján, en la zona del Tigre.

Los puentes Márquez, Falbo, Roca, en los actuales límites de los partidos de Ituzaingó, Merlo y Moreno, fueron algunos de los sitios más concurridos para disfrutar de un río que era más caudaloso y limpio.  Allí se instalaron a partir de la década de 1930, balnearios y recreos que eran visitados cada fin de semana por vecinos de la zona y por otros que llegaban desde partidos cercanos y desde la ciudad de Buenos Aires.

En 1934 en las proximidades de Puente Márquez funcionó una colonia nudista. Era la primera institución de este tipo en Argentina. La Primera Asociación Naturo Desnudista Argentina (P.A.N.D.A) contaba con 90 asociados y llevaban adelante sus reuniones en un campo a orillas del Reconquista.

Miembros del grupo P.A.N.D.A a orillas del río. Año 1934.

En dos oportunidades se intentó construir un Balneario en Puente Márquez. En 1937 un grupo de vecinos de Ituzaingó lo gestionó ante las autoridades provinciales pero el proyecto fue abandonado un par de años más tarde. El otro fue impulsado en 1949 por el intendente de Morón, César Albistur Villegas. Sin embargo tampoco llegó a construirse y fue apartado a partir de la subdivisión de las propiedades de las familias Braun, Devoto y Leloir sobre la margen este del río. A pesar de la falta de proyectos institucionales, el lugar continuaba con un importante ritmo de afluencia de público.

La zona comprendida entre los puentes Márquez y Roca alcanzó en la década del 40 su apogeo como espacio público para recreación y prácticas deportivas. Simultáneamente la zona se hizo más accesible con la urbanización de nuevos barrios, la construcción del camino Castelar – Moreno y la implementación de servicios de colectivos.  Existían recreos privados como el perteneciente a los empleados del sindicato de la Unión del Personal Tranviario, el de Jurado y Viena, El Chiche, Puente Roca, La Pérgola y El Moderno. Cascallares, Río Alegre y La Porteña eran los balnearios de Moreno, lugar de encuentro de los habitantes de la zona para pasar los días de verano.

Por su parte, la cuenca del río Reconquista tiene una gran incidencia en la estructuración urbana del área metropolitana de Buenos Aires. Para minimizar las catástrofes naturales en espacios altamente urbanizados, algunos de sus afluentes fueron entubados o canalizados, ya que las inundaciones provocaban evacuaciones que afectaban a gran cantidad de pobladores. La contaminación progresiva del río y la construcción de obras como la presa Ingeniero Roggero, la Autopista del Buen Ayre y el Acceso Oeste, hicieron que la utilización del río como espacio libre y público se perdiera paulatinamente.

Recreo Jurado en Puente Márquez, 1942.

La otra cuenca de la zona oeste es la del río Matanza-Riachuelo, que es el sistema hídrico de mayor relevancia regional. Durante los 80 km de su recorrido, recibe el aporte de los arroyos Rodríguez o de los Pozos, Morales, Cañuelas y otros menores; en este tramo su nombre es Matanza. Desde el puente de la Noria, donde comienza a delimitar a la ciudad respecto de la provincia de Buenos Aires, hasta su desembocadura, su nombre es Riachuelo.

En el partido de La Matanza, en las tierras ubicadas entre el río y el arroyo Morales, zona de Virrey del Pino, se instalaron parques públicos y un balneario municipal que atraían gran cantidad de visitantes. Las aguas limpias y poco profundas en la zona del actual barrio Los Álamos, se aprovecharon para las actividades recreativas. Se lo conoció con distintos nombres: Balneario Municipal Puente Ezcurra, Paso Morales y General Mitre.

Sobre las orillas de este arroyo también existieron grandes ollas de agua, producto de la extracción de arena, se usaron como zonas de esparcimiento, pero eran altamente peligrosas por su profundidad.

En la zona de Laferrere también hubo un balneario en la unión del Dupuy y el Río Matanza, en tiempos de la fundación de la localidad. Sin embargo, la zona se transformó debido al asentamiento de población e industrias.


* Canali es profesora de historia e investigadora del Instituto y Archivo Histórico Municipal de Morón

**Foto Principal: Balneario Puente Márquez (Museo Histórico Ituzaingó)

***Nota publicada en El Cactus versión papel edición junio 2022

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