08 junio, 2023

Staff | Contacto

Mafia o democracia popular

Mafia o democracia popular

Por Hugo Elías | 

La confirmación de los peligros que acechan a la democracia es la característica de los recientes hechos en nuestra América Latina.

*imagen de archivo.

Desde la resistencia a la detención del golpista Camacho en Bolivia, el golpe, hoy sangriento, que derrocó en Perú al presidente Castillo, hasta la invasión del bolsonarismo en Brasilia a una semana de la asunción de Lula. Sin entrar en las particularidades son hechos que muestran una derecha que no acepta los derechos democráticos de las mayorías populares, expresados en las urnas, y dispuesta a la violencia extrema para tomar el poder.

No es el caso de todos los países latinoamericanos, pero es un marco amenazante que alimenta a sectores golpistas a seguir su ejemplo.

Nuestro país está en una disyuntiva central, hay un estado paralelo dirigido por una mafia entronada en la justicia, los medios y el macrismo que resiste cualquier camino democrático hacia la bonanza popular. Ya lo vimos cuando el gobierno durante la pandemia frenó los aumentos de Internet dada la necesidad de los trabajos en casa y ahí salió la corte autorizando a Clarín y socios a subir los precios en plena emergencia sanitaria y social.

Está demostrado en los últimos tiempos con la irrupción de la mínima corte volteando un consejo de la magistratura al no poder gobernarlo, fallando a favor de la ciudad de Buenos Aires en una coparticipación leonina, y por si fuera poco ocultando la justicia tramposa desnudada en los chats de jueces y ministros macristas.

Esta manipulación descarada de jueces, políticos macristas, empresarios de medios y apalancada por los grandes empresarios de siempre sale a la luz como combinación mafiosa para gobernar en las sombras.

El planteo de llevar a un juicio político a la corte, con todo lo que ello implica, especialmente en la masividad del conocimiento social generalizado de esta junta mafiosa, desespera a Juntos por el Cambio que ve escurrirse lo acumulado en las mentiras antidemocráticas.

Mentiras como el robo monumental del acarreo de automóviles en CABA que financió durante años a los políticos macristas con coimas cuantiosas que sólo el ministro D´Alessandro y Larreta conocen.

O mentiras como defender la democracia cuando apoyaron el golpe en Bolivia, a Bolsonaro en Brasil y se valen de jueces impresentables que no investigan el intento de asesinato de la principal líder política de la Argentina y al mismo tiempo la condenan en un juicio sin pruebas ni testigos donde la verdad no se encuentra y es reemplazada por la cara de piedra de los amigos de fútbol de Macri. Este es un viejo maestro de la manipulación judicial, no cualquiera alarga 20 años una resolución de un pleito de una deuda con el estado como la del Correo.

La manipulación de la justicia, la persecución y espionaje a enemigos y amigos, los negocios aprovechando la detentación del gobierno son una marca del macrismo forjada por su líder desde que contrabandeaba repuestos desde Uruguay hace treinta y pico de años, o hacía negocios con Rousselot y las cloacas en Morón con una ganancia cercana a los 1000 millones de dólares.  Hasta los enormes negociados con su “hermano del alma” Nicki Caputo, sobre la base de sus gobiernos en CABA y en la presidencia forjando una de las hermandades mas ricas de nuestro país, desde tecnología, construcción, energía eléctrica, campos, autopistas, parques eólicos y lo que a uno se le ocurra donde el estado venda barato lo que vale caro al mes siguiente.

Cuando ese camino de años se ve bloqueado aflora la sangre golpista que los alimenta desde su apego a la dictadura que nos asoló desde 1976 al 83. No lo pudieron hacer en los años de gobierno de Néstor y Cristina por la enorme distancia, que nunca ponderaron, del proceso de profundización democrática hacia el bienestar popular. Apenas llegaron al poder con Macri mostraron las uñas de ladrones, oligarcas y amantes de la represión, la persecución y el espionaje. El resultado de ese gobierno ya lo conocemos y ellos lo ocultan día a día.

El llamado del presidente a enjuiciar políticamente a la corte pone sobre el tapete la real estofa de esta mafia que se puede leer diariamente en las tapas de sus diarios. Las mentiras y deformaciones son innumerables y alertamos a los flojos para el vómito.

De ahí, de la violencia escrita o verbal, a la violencia criminal golpista no hay mucho recorrido. El permanente ninguneo del atentado mas escandaloso como peligroso hacia la Vicepresidenta los pinta de cuerpo entero, son partícipes de ese atentado ideológica y financieramente. Los macristas, los radicales, los de Carrió, los medios, los grandes empresarios y por supuesto sus señorías, ven el peligro que supone un peronismo unido detrás de objetivos democráticos compartidos por la historia y el sentir de nuestro pueblo.

Claro que faltan cosas, que los salarios no alcanzan y la inflación es alta aunque baje y haya mas empleo formal mes a mes. Pero a no equivocarse, la presión por la democratización de la justicia ofrece un camino de lucha popular no sólo antigolpista sino también de reparación socioeconómica para ese 36% que hoy está bajo la línea de pobreza.

Lo repetimos, acompañar en las calles, organizados y unidos, la defensa de la democracia contra la mafia es derrotar los sueños golpistas.

Tenemos fecha, desde hoy para culminar el 24 de Marzo, donde gritemos que los 40 años de democracia este pueblo no sólo los defiende sino que a nadie, por poderoso que sea, se los entrega.

Sumate al cactus

 

Medio de comunicación autogestivo con noticias locales y de la región.

Artículos relacionados