
Una parábola de la Argentina de estos tiempos: La tuneladora quedará bajo tierra inutilizable, pero quedan los negociados multimillonarios de empresas contratistas con el Estado Nacional y la ineficacia política para concretar el proyecto.
Después de casi dos décadas de anuncios y negociados, el Gobierno nacional anunció el cierre definitivo del proyecto de soterramiento del Ferrocarril Sarmiento. El comunicado, emitido por las empresas contratistas Sacde y Ghella que quedaron al frente de la obra, confirmó lo que en los hechos ya era una realidad desde hace años: la tuneladora dejó de avanzar en 2019 y nunca volvió a encenderse, pese a un fugaz intento en 2020, en los albores de la gestión de Alberto Fernández.
Como anillo al dedo para los tiempos de motosierra que corren, el Ministerio de Infraestructura de la Nación justificó el cierre argumentando que “el proyecto es inviable en el contexto económico actual” y que “la prioridad será optimizar la operación ferroviaria con soluciones de menor costo y mayor impacto inmediato”.
La decisión implica que se sellarán los accesos a los 7,2 kilómetros de túnel construidos entre Haedo y Villa Luro, dejando bajo tierra una inversión estimada en 420 millones de dólares.
El plan original, fue presentado en 2006 durante el gobierno de Néstor Kirchner y en 2008, bajo el gobierno de Cristina Fernández, se adjudicó el ambicioso proyecto, que preveía 32,6 kilómetros de túnel y la renovación subterránea de las estaciones que conectan Caballito con Moreno a realizarse en 36 meses de firmarse el financiamiento. Se realizaría en tres etapas: la primera de Caballito a Ciudadela, la segunda de Ciudadela a Castelar y la tercera de Castelar hasta Moreno.
Sin embargo, en medio de la crisis financiera internacional y las tragedias ferroviarias en Flores, Once y Castelar obligaron a un volantazo estatal en la reestatización del sistema ferroviario. La tuneladora bautizada Argentina sería instalada recién en junio de 2012 y puesta en marcha en 2016, ya bajo el gobierno de Mauricio Macri.
En esos tiempos, la obra era recurrentemente visitada por la gobernadora María Eugenia Vidal y su ex marido e intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro. La promesa era que la tuneladora avance 450 metros por mes, es decir 20 metros por día. Sin embargo, poco duraría esa reactivación: en el marco del acuerdo con el Fondo Monetario durante la gestión del PRO, la obra fue nuevamente paralizada.
Ver más: oterramiento del Sarmiento | El Gobierno frenó la obra y hay 100 trabajadores suspendidos
Ver más: Historia del soterramiento del ferrocarril Sarmiento (Año 2013)
.

Medio de comunicación autogestivo con noticias locales y de la región.

