
El diputado nacional Máximo Kirchner estuvo de recorrida en la provincia de Santa Fe donde dejó fuertes definiciones sobre la situación del país, el gobierno de Javier Milei y volvió a diferenciarse de Kicillof respecto al futuro del peronismo. “Cuando escucho algunos compañeros ignorar la situación de Cristina, por esos compañeros, Perón nunca hubiera vuelto a la Argentina”, aseguró.
En cuanto al contexto general, llamó a construir una alternativa colectiva: “Estamos para buscar esa síntesis que saca a la Argentina del lugar donde Milei la lleva cada vez de una manera más acelerada, y que a grandes luces empieza a ver que es negativa para la gran mayoría”. En ese sentido, insistió en cambiar la lógica política: “No tenemos que pensar en espacios que sean simplemente anti Milei, ni anti nada. Sino que tenemos que acostumbrarnos otra vez a pensar de manera más positiva y a construir no en contra de alguien, sino a favor de los intereses de la mayoría”.
Sobre la deuda externa, el dirigente fue enfático al señalar: “Hay que pensar estrategias para que las cargas de la deuda que contrajo Macri no caiga sobre los más humildes, sino que logremos los argentinos y las argentinas que sean las cargas más repartidas, equitativas, en función de lo que cada uno pueda”. Y profundizó con una definición más amplia: “Cosas que nadie quiere discutir, que nadie quiere debatir, son centrales en la construcción de la unidad ¿qué se va a hacer y cómo se va a reestructurar la deuda externa argentina? Porque, a ver, para que se entiendan criollo, cada dólar que se lleva al Fondo Monetario Internacional es un pupitre o un pizarrón menos en una escuela argentina. Cada dólar que se lleva al Fondo Monetario Internacional es un patrullero roto, o un chaleco antibalas de morondanga, o un policía que no puede hacer las prácticas de bala para cuidar a sus vecinos y vecinas. Esa es la verdadera realidad. A eso someten a la Argentina”.
En relación a la situación económica, advirtió sobre el endeudamiento social: “Ya no solo han roto la capacidad de crédito del país, que se la han consumido sin mejorar la calidad de vida de la mayoría de los argentinos y argentinas, ahora están rompiendo la capacidad de crédito de las familias argentinas, que están endeudadas hasta la coronilla para ir a un supermercado y poder comprar un poco de comida. Esa es la realidad que hay”.
También cuestionó el modelo productivo actual: “¿Qué le sirve a la Argentina de sacar minerales para acá y para allá, o shale gas o shale oil, si su pueblo vive cada vez peor?. queremos una Argentina grande. Pero el ritmo de crecimiento de esa Argentina grande no puede olvidarse a millones y millones de argentinos. ¡En Argentina no viven 15 millones de personas, viven 48 millones de personas! Y es bueno que se anoticien de toda la cantidad de argentinos y argentinas que viven en ella”.
Por último, defendió la unidad del peronismo y reivindicó a Cristina Fernández de Kirchner: “Si hay alguien en la Argentina, entre los dirigentes y las dirigentes que hay, que ha hecho todo para que el peronismo se mantuviera unido, es la única dirigente que han metido presa hoy, como es la compañera Cristina. El desafío que tenemos como militantes, como dirigentes y sobre todo como argentinos y argentinas, es volver a darnos la oportunidad de pensar realmente un proyecto de país que primero ponga por delante los intereses del conjunto.” Y cerró con una crítica interna: “cuando escucho algunos compañeros que se llaman peronistas, ignorar la situación de quien fuera dos veces presidente, vicepresidenta de la Argentina, mi reflexión es esta, que por esos compañeros, Perón nunca hubiera vuelto a la Argentina y quizás nunca hubiera salido de la isla Martín García”.

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