02 septiembre, 2026

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Siguen haciendo historia: Argentina se lo dio vuelta a Inglaterra y se clasificó a la final del Mundial

Siguen haciendo historia: Argentina se lo dio vuelta a Inglaterra y se clasificó a la final del Mundial

Por Franco Barrios |

Todo en el segundo tiempo. Lo perdía 1 a 0, hizo figura a Pickford y cuando otra vez que parecía estaba todo perdido Enzo Fernández a los 40 y Lautaro Martínez a los 46 le dieron una clasificación histórica. No hay calificativos para este equipo.

El arranque de la semifinal en Atlanta mostró un partido intenso, con mucha presión de ambos equipos y escaso margen para jugar. En apenas diez minutos se contabilizaron siete infracciones, en un desarrollo dominado por el roce, la fricción y las disputas físicas, con muy poco fútbol.

La principal novedad táctica de Lionel Scaloni fue la inclusión de Giuliano Simeone como mediocampista por la derecha, formando un tándem defensivo con Nahuel Molina para contener los avances ingleses por ese sector. Del otro lado, Spence y Gordon fueron las principales armas ofensivas de Inglaterra sobre la banda izquierda, aunque los dos tiros libres que generaron en esa zona no lograron inquietar el arco argentino.

Con el correr de los minutos, Argentina comenzó a asentarse en el campo rival. Leandro Paredes se destacó tanto en la recuperación como en la distribución del juego, protagonizando un duelo personal con Jude Bellingham, mientras que Giuliano Simeone aportó intensidad y despliegue por la banda derecha. Sin embargo, pese al mayor control de la pelota, ninguno de los dos equipos consiguió rematar entre los tres palos antes de la pausa de hidratación.

Si durante la previa los protagonistas insistieron en que se trataba “solo de fútbol”, el desarrollo del encuentro dejó en evidencia que había mucho más en juego. Cada pelota dividida se disputó como la última y el clima dentro del campo reflejó la histórica rivalidad entre argentinos e ingleses.

La primera situación clara para la Selección llegó recién a los 36 minutos. Lionel Messi encabezó un contraataque, dejó en el camino a cinco futbolistas ingleses y provocó una infracción que terminó en tarjeta amarilla. De ese tiro libre nació el remate de Enzo Fernández, que pasó apenas medio metro por encima del ángulo derecho y significó el primer y único disparo argentino en los primeros 45 minutos.

Más allá de la falta de profundidad, Argentina cerró un primer tiempo correcto desde lo táctico. Si existía alguna duda sobre el desgaste físico tras los partidos anteriores, el equipo de Scaloni no la evidenció. Para sostener esa intensidad fue necesario modificar el libreto habitual, con una labor muy sacrificada de Julián Álvarez sobre la izquierda y el enorme despliegue de Paredes, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister en la mitad de la cancha.

El complemento comenzó con una Argentina decidida a ir por el partido. Antes del primer minuto, Julián Álvarez tuvo las dos primeras situaciones claras tras un envío largo de Dibu Martínez y una gran asistencia de Giuliano Simeone, pero en ambas respondió con solvencia Jordan Pickford.

Sin embargo, cuando mejor parecía estar el conjunto de Lionel Scaloni, llegó el golpe inglés. A los 9 minutos, un pelotazo largo de Harry Kane, un despeje corto de Nicolás Tagliafico y un centro desde la derecha de Morgan Rogers encontraron la aparición de Anthony Gordon, que definió para el 1-0. Inglaterra aprovechó la primera desatención defensiva argentina y sacó ventaja.

Lejos de sentir el impacto, la Selección reaccionó de inmediato. Simeone estuvo cerca del empate con una llegada que salvó Djed Spence, luego Enzo Fernández probó desde afuera por encima del travesaño y Scaloni movió el banco: Nicolás González reemplazó a Leandro Paredes, pasando Enzo a ocupar el eje del mediocampo. Argentina adelantó líneas, monopolizó la pelota e Inglaterra comenzó a refugiarse cada vez más cerca de Pickford.

La igualdad estuvo muy cerca a los 22 minutos. Messi metió un centro preciso para Nicolás González, que ganó de cabeza, pero encontró una extraordinaria reacción del arquero inglés. A esa altura, la ventaja británica resultaba excesiva. Paradójicamente, la mejor versión argentina apareció después del gol recibido.

En el último cuarto de hora ingresaron Gonzalo Montiel, Rodrigo De Paul y Nicolás Otamendi, mientras que Thomas Tuchel respondió con el ingreso de Ezri Konsa para reforzar la defensa con una línea de cinco. Pero el dominio argentino ya era absoluto. A los 30 minutos, un centro de De Paul encontró a Alexis Mac Allister, cuyo cabezazo se estrelló contra el palo derecho.

El empate era una cuestión de tiempo y finalmente llegó a los 36 minutos. Tras un córner jugado en corto, Messi descargó para Enzo Fernández, que en su tercer intento de la noche sacó un derechazo inatajable contra el palo derecho de Pickford. Un golazo que cambió definitivamente el partido.

Con el 1-1, el desarrollo dejó atrás la tensión y pasó a jugarse al ritmo que proponía Argentina. La Selección hizo circular la pelota, encontró espacios y empezó a inclinar definitivamente la cancha. Y cuando el encuentro parecía encaminarse al suplementario, apareció otra vez Lionel Messi. El capitán, a sus 39 años, desbordó por la derecha y metió un centro perfecto para que Lautaro Martínez empujara el 2-1 y desatara el festejo albiceleste.

Argentina dio vuelta un partido memorable, jugó probablemente su mejor encuentro del Mundial y se clasificó a la final. Histórico: a la altura de estos jugadores y de este equipo.

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