
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado con datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, expone el fuerte impacto del ajuste sobre la economía real. La industria, la construcción y el comercio aparecen entre los sectores más afectados por la recesión.
La economía real sigue sin mostrar signos de recuperación durante la Era Milei. El informe del CEPA revela que entre noviembre de 2023 y abril de 2026 desaparecieron 28.262 empleadores y se perdieron 341.396 puestos de trabajo registrados, en un contexto marcado por la caída de la actividad, el cierre de empresas y la destrucción de empleo formal.
De acuerdo con el relevamiento, durante los primeros 29 meses de gestión de Milei desaparecieron en promedio 30 empleadores por día, mientras que el empleo registrado cayó a razón de 385 puestos de trabajo diarios.
El sector más afectado por el cierre de empresas fue Comercio mayorista y minorista, reparación de vehículos automotores y motocicletas, con 7.567 empleadores menos. En términos porcentuales, la mayor caída se registró en Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales, donde desapareció el 16,7% de los empleadores registrados.
En materia de empleo, la industria manufacturera concentró la mayor destrucción de puestos de trabajo, con 82.173 empleos registrados perdidos, consolidándose como una de las actividades más castigadas por la caída del consumo y la producción. En términos relativos, el sector más golpeado fue la construcción, que perdió el 15,8% de su empleo formal.
El deterioro también alcanzó al trabajo en casas particulares, donde se registró la pérdida de 28.267 puestos de trabajo, equivalente a casi 36 empleos menos por día.
El informe muestra además que el cierre de empresas impactó casi exclusivamente sobre las pequeñas y medianas unidades productivas. El 99,77% de los empleadores que dejaron de operar tenían hasta 500 trabajadores, lo que representa 28.196 empresas menos. En contraste, las compañías de mayor tamaño explican apenas 66 cierres.
Sin embargo, la mayor destrucción de empleo se produjo en las grandes empresas. El 68,65% de los puestos de trabajo perdidos (unos 234.354 empleos) correspondió a firmas de más de 500 trabajadores, mientras que las empresas de menor tamaño concentraron la pérdida de 107.042 empleos.
Los datos reflejan que, pese a la desaceleración de la inflación y algunos indicadores positivos de la macroeconomía, la microeconomía continúa sin mostrar señales de recuperación. La caída del consumo, el cierre de establecimientos productivos y la destrucción de empleo formal siguen marcando el pulso de una economía que aún no logra reactivar su entramado empresarial y laboral.

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