
La Asociación de Maestrxs de la Provincia de Buenos Aires anticipó la continuidad de su plan de lucha y volvió a reclamar una recomposición salarial al gobierno bonaerense. El gremio cuestionó la falta de una nueva convocatoria y difundió una comparación de los salarios iniciales con otras jurisdicciones del país.
El conflicto entre un sector de la docencia bonaerense y el gobierno de Axel Kicillof vuelve a escalar de cara a octubre. La Asociación de Maestrxs de la Provincia de Buenos Aires advirtió que, sin una nueva negociación paritaria, los trabajadores de la educación llegarán al próximo mes sin un nuevo incremento salarial y confirmó que mantendrá su plan de lucha.
El reclamo se produce después del último acuerdo salarial, que estableció un incremento del 7% dividido en un 5% para julio y otro 2% para agosto, calculados sobre los haberes de junio. Además, la revisión de los ingresos debía retomarse durante septiembre. En los últimos días, el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), integrado por SUTEBA, FEB, UDOCBA, AMET y SADOP, también pidió formalmente al Ministerio de Trabajo bonaerense la reapertura “urgente” de la paritaria.
La Asociación de Maestrxs endureció su posición y puso el foco en las diferencias salariales que, según los datos difundidos por la propia organización, existen entre Buenos Aires y otras jurisdicciones. El gremio ubicó el salario inicial de bolsillo de una maestra de grado bonaerense en $860.000 y el de un profesor en $556.000. En la comparación presentada por la entidad, una maestra de grado percibe $1.300.803 en Río Negro, $1.318.988 en La Pampa, $1.150.000 en Córdoba, $1.450.000 en Santa Fe, $860.000 en Entre Ríos y $1.039.716 en la Ciudad de Buenos Aires.
A partir de esos números, la organización cuestionó directamente la política salarial de la administración provincial y sostuvo que las diferencias pueden alcanzar los $600.000 según la jurisdicción. También rechazó que la situación financiera bonaerense justifique el nivel de los salarios y reclamó una mayor participación de los trabajadores de la educación en los recursos provinciales.
“El plan de lucha tendrá continuidad hacia el próximo mes de octubre, dado que habiendo analizado los salarios docentes de las provincias vecinas, solo en un caso el salario inicial se encuentra en los mismos valores de indigencia que la provincia de Buenos Aires, en las otras 5 provincias el salario inicial llega a tener una diferencia de hasta $600.000 más”, sostuvo Claudio Vigne, secretario general de la Asociación de Maestrxs.
Vigne reclamó además una respuesta política de la administración de Kicillof: “La docencia bonaerense necesita un gesto por parte del gobierno provincial, si es cierto que es un gobierno que se plantea por la recuperación de los derechos para lxs trabajadorxs, sino como muchxs ya lo piensan el gobernador Axel Kicillof es uno más de la misma dirigencia que se alterna para que nada cambie”.
La organización también mantiene diferencias con el Frente de Unidad Docente Bonaerense y reivindica una posición de independencia de los sindicatos respecto de los gobiernos y los partidos políticos. El escenario deja abierta una nueva etapa del conflicto para octubre, mientras distintos gremios docentes presionan para que la Provincia reabra la discusión salarial y defina una nueva actualización de los haberes.

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