02 junio, 2020

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La preocupación de los panaderos del Oeste: “Las ventas bajaron hasta un 40%”

Javier Silva es el presidente del Centro Industrial de Panaderos del Oeste, la entidad que agrupa a todas las panaderías de la zona. Además es panadero desde hace 25 años. Tuvo la amabilidad de venir a la redacción de El Cactus y contarnos la situación que atraviesan en el marco de la crisis que se vive en distintos sectores de la industria.

¿Cómo están hoy las ventas en el sector?

Justo ayer tuvimos una asamblea en el centro de panaderos y la verdad que la mayoría de los casos bajó un 40 % las ventas. Nosotros estamos hoy en la temporada alta -que comienza en abril con la Pascua y sigue hasta el Día de la Madre, sería como el verano para el helado-; y nosotros hoy estamos trabajando lo mismo que trabajábamos en enero. Nunca levantó, nunca empezó la temporada. Y la baja del consumo es cada vez más marcada, la gente deja de comprar.

¿Qué pasa con los costos de los insumos?

Hubo un aumento de la harina de entre un 60 % y un 70 %. La bolsa de azúcar, que la pagábamos 150 pesos, hoy la estamos pagando 350. Pagábamos una caja de grasa 230 y ahora la estamos pagando 470.

¿Cómo hacen con el tema de los precios?

Hoy el costo más grande que se traslada al producto es la carga tributaria. Hoy es altísima. Lo que pasa es que también subió todo. Yo (para poner de ejemplo mi panadería) pagaba 2500 pesos de luz y ahora estoy pagando 11000. Igualmente a los panaderos que se acercan al Centro no les preocupa tanto el aumento de la luz (que igual es un problema grave) sino que les preocupa mucho más la baja del consumo, la gente está dejando de consumir. Antes también me subía la harina, me subía la grasa, pero yo subía los precios y había consumo. Hoy sube todo y no puedo subir el precio porque no hay consumo. Hay precios que ya no los aplicás porque si lo subo no lo vendo.

¿Ves un impacto generalizado o depende de la zona?

Nosotros como Centro de Panaderos abarcamos los municipios de Morón, Hurlingham, Ituzaingó, Moreno, Luján, Rodríguez, Marcos Paz, Mercedes, Navarro, Las Heras. Y en todos los municipios vemos lo mismo y está pasando lo mismo. Porque es un tema macro, general de toda la provincia. Cuando uno vende, venden todos. Yo cuando paso por una panadería y la veo llena me pongo contento porque sé que la mía está trabajando. Y cuando ves que son las 11 de la mañana y están vacías… es terrible.

¿Qué herramientas tienen para contrarrestar este contexto adverso?

Nosotros creamos un punto de compras -donde nos juntamos para ir a comprar materia prima-, y estamos tratando de renegociar. Pero hoy más que negociar el precio tenés que conseguir que te den mercadería. Hoy el proveedor te dice “si te vendo me quedo sin nada y después no sé si te vendí bien o mal y no puedo reponer”. O sea que hoy tenés la harina pedida que no la quieren entregar porque no les conviene vender. Hoy la venden a 250 pesos y mañana vale 350. El punto de compra siempre fue para conseguir precio, hoy es para conseguir el producto. También desde el Centro de Panaderos impulsamos y creamos una línea de amueblamiento para poder equipar las panaderías. Porque hay muchas panaderías que se van quedando en el tiempo, que no llegan a hacer reformas edilicias, entonces tenemos una arquitecta, un carpintero y llevamos adelante las refacciones. Se paga solamente los materiales y el resto es todo financiado por el centro. Con este sistema ya se están reformando panaderías en Catán, El Palomar, Rodríguez, una en Ituzaingó.

Otra medida del Centro de Panaderos fue contratar un Lic. en marketing y una Lic. en economía para que asistan y asesoren a las panaderías, y tengan un panorama real de dónde están parados. Entonces uno con las herramientas que ya tiene, más la mirada de un profesional, tiene las cosas más claras.

¿Hasta qué punto pueden absorber los aumentos sin resignar rentabilidad?

Lo que pasa es que si vos bajás los precios no absorbes el costo y si subís los precios no vendes. Si no hay un cambio en las políticas, en vez de volver a generar mano de obra se va a complicar.

¿Tienen contacto con los municipios, les ofrecen alguna respuesta?

Hoy en Ituzaingó se lanza un Pan Social, lo que pasa es que los municipios piden mucho y dan poco. Nosotros hacemos el esfuerzo por el Pan Social pero cuando pedimos el trabajo del Estado contra las panaderías clandestinas, contra la competencia desleal, no hay respuesta de nada. Es muy grande la diferencia para trabajar entre una persona que paga impuestos y otra que no los paga. Con este tema todos los municipios miran para otro lado.

Nosotros tenemos personas que se ocupan de las denuncias, sacan fotos, aportan documentación. Se las llevamos a los intendentes y después es imposible que el intendente le pueda decir a un inspector que salga a trabajar. En los 11 municipios pasa esto.

Sí lo hace el Ministerio de Trabajo, que la verdad que hace un buen trabajo en este tema. Pero los municipios no hay forma de que salgan a controlar.

La semana pasada el bloque de concejales del FPV de Morón presentó un proyecto para aumentar lo que pagan bancos y entidades financieras y generar con eso un fondo de ayuda a pymes, comercios minoristas, clubes y sociedades de fomento. ¿Qué opinión les merece?

Sí, estoy al tanto. Hablé con Hernán Sabbatella (NdR: presidente del bloque), nos reunimos con él en la Cámara, estuvimos de acuerdo en el proyecto y ojalá que se pueda llevar adelante. Por la política que se está llevando en todos los niveles del Estado, por todo lo que estamos viviendo, lo veo difícil. Pero ojalá que salga porque es un muy buen proyecto. Nosotros desde una panadería es distinto, pero imagino lo que es para un club de barrio que tiene un rol social y no de comercio. En ningún otro municipio tuvimos otra propuesta así de un proyecto parecido. Solo éste que nos acercó Hernán Sabbatella.
¿Y qué es lo que ven en el resto de los municipios?

Ituzaingó con Sandra Rey trabaja mucho la parte de comercio local, trata de gestionar para que el comercio local funcione y la verdad que trabaja muy bien. Pero le falta la pata del control. Después, en los demás municipios no se trabaja en estos temas directamente. Vamos, hablamos, tenemos reuniones pero después no pasa nada.
¿Sienten que alguna política en particular de este nuevo gobierno tuvo mayor impacto?

La medida más clara es la exportación. ¿Por qué la harina vale 130, 170 pesos?, antes el mercado era más chico y vos ibas sacando. Hoy si el productor tiene 100 kilos para vender me dice “me quieren pagar 400, la vendo afuera” y listo. Antes estaban obligados a abastecer al mercado interno, hoy están liberados. Quedás muy desprotegido. A eso súmale la inflación y que el salario no rinde nada. Yo en los últimos años renové toda la maquinaria de la panadería de punta a punta, y ahora tengo problemas o estamos pensando cómo pagamos los sueldos.

¿Cómo ves el panorama de cara al futuro?

Yo nunca pierdo la esperanza. Creo que en algún momento alguna puerta van a tener que abrir. Pero la verdad que por lo que escucho, la gente grande que vivió muchas cosas, la ven negra. Te dicen “vendé, achicate, todavía ni empezó esto”. Desgraciadamente la veo así. Y la realidad nos dice eso. Yo tengo negocio hace 25 años y hacía mucho tiempo que no me pasaba que en dos horas no entre gente, nadie.

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